
A guarda lo mataron por evitar que apuñalaran a su pareja en una estación de TransMilenio
Se interpuso cuando un hombre habría intentado atacar a Natalia durante un procedimiento en la estación Terreros, en Soacha. El joven recibió dos heridas en el pecho, se desvaneció en los brazos de su compañera y murió horas después.
Cristian David Garzón Castro vio el arma y tomó una decisión que le costó la vida. Se atravesó para proteger a Natalia, su compañera de trabajo, y recibió las dos puñaladas que, según el relato de la mujer, iban dirigidas contra ella. Tenía 27 años y llevaba apenas cuatro días de regreso en su puesto como guarda de seguridad.
Herido en el pecho, Cristian todavía alcanzó a sonreír y decir que se encontraba bien. Pocos minutos después miró fijamente a Natalia, mostró temor en su rostro y se desvaneció entre sus brazos. Aunque fue trasladado con vida a un centro asistencial, la gravedad de las lesiones terminó provocándole la muerte el viernes 18 de septiembre.
El crimen ocurrió durante la mañana en la estación Terreros de TransMilenio, en Soacha. Lo que habría comenzado como un procedimiento para impedir que una pareja ingresara al sistema sin pagar terminó con un trabajador muerto, una compañera que asegura deberle la vida y dos personas capturadas.
“El compañero se metió”
Cristian, Natalia y otros trabajadores intentaban controlar a dos personas que presuntamente pretendían entrar de manera irregular al sistema. En medio de la confrontación, uno de los involucrados habría llevado una mano hacia el pecho y sacado un arma cortopunzante.
Natalia advirtió el movimiento e intentó alejar a Cristian. Sin embargo, todo ocurrió en cuestión de segundos y su esfuerzo resultó insuficiente.
“Yo tiré al compañero hacia atrás, pero no lo empujé lo suficientemente duro y la puñalada iba para mí, el compañero se metió”, relató la mujer.
Según su testimonio, Cristian actuó de inmediato y se interpuso entre ella y el agresor. Recibió dos heridas en el pecho y quedó gravemente lesionado mientras las personas que se encontraban en la estación intentaban controlar la situación.
Natalia comprendió después la dimensión de lo ocurrido. Cristian había reaccionado para protegerla sin detenerse a pensar en las consecuencias.
“Yo solo vi que Cristian pensó en mí porque yo ni siquiera estaba pensando en mi hija que me espera en la casa; en cambio, el compañero se metió así, sin pensarlo dos veces”, contó.
Sonrió y le dijo que todo estaba bien
Después del ataque, Natalia regresó para revisar a su compañero. Cristian permanecía consciente y, pese a tener dos heridas en el pecho, intentó tranquilizarla.
“Lo peor es que cuando me devolví a revisarlo, me dijo con una sonrisa que ‘todo estaba bien’”, recordó.
La aparente calma duró poco. Natalia observó el equipo de protección que llevaba el guarda y descubrió un agujero en el chaleco. Desesperada, comenzó a retirarle las protecciones y parte del uniforme para localizar las heridas y tratar de auxiliarlo.
“Cuando se corrió la pechera, yo vi un roto en el chaleco y desesperadamente le empecé a quitar todas las protecciones y el uniforme”, explicó.
Cristian comenzó a perder sus fuerzas. La sonrisa con la que había intentado calmarla desapareció y fue reemplazada por una mirada que Natalia todavía recuerda.
“Cristian solo se quedó mirándome fijo, con cara de asustado, y se me desvaneció en los brazos”, manifestó.
El guarda fue llevado con vida a un centro asistencial, pero los médicos no consiguieron salvarlo. Las lesiones sufridas en el pecho terminaron causando su muerte.
“Es un héroe. No debió ser él”
Natalia es madre de una niña de 18 meses. Está convencida de que la intervención de Cristian impidió que ella recibiera el ataque y dejara a su hija sin madre.
“Una bebé de 18 meses en este momento estaría sin mamá”, expresó al reconstruir lo sucedido.
Para ella, el joven no fue únicamente un compañero de trabajo. En los segundos más peligrosos de la confrontación, Cristian tomó su lugar frente al arma y recibió la agresión.
“Es un héroe. No debió ser él”, afirmó Natalia, todavía afectada por haberlo visto desplomarse entre sus brazos.
Su muerte también dejó un detalle que aumentó el dolor entre sus compañeros: había regresado a trabajar apenas cuatro días antes. Permaneció incapacitado después de sufrir otra agresión mientras cumplía sus funciones y, poco después de reincorporarse, volvió a ser atacado. Esta vez, de manera mortal.
Dos capturados y una investigación en marcha
Tras la agresión, la Policía capturó a dos personas mayores de edad que fueron puestas a disposición de las autoridades. La investigación deberá determinar la participación individual de cada una y esclarecer cómo se produjo la confrontación dentro de la estación.
TransMilenio lamentó la muerte de Cristian David Garzón Castro, rechazó los hechos de violencia dentro del sistema y expresó su solidaridad con la familia, los amigos y los compañeros del trabajador. La entidad recordó que una discusión relacionada con el acceso al transporte público jamás puede justificar una agresión.
Ahora la justicia deberá establecer quién causó las heridas mortales y qué responsabilidad tuvo cada capturado. Natalia quedó con vida para regresar junto a su hija, pero también con el recuerdo del compañero que se interpuso ante el arma, trató de tranquilizarla mientras estaba herido y terminó desplomándose entre sus brazos.
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