
‘El Cocha’ vivía de recoger reciclaje: sicarios lo mataron cerca de su casa en Ciénaga
El hombre de 54 años, fue atacado por dos hombres que llegaron en motocicleta hasta el barrio Paraíso. La víctima murió en plena vía, mientras los responsables escaparon sin dejar claro por qué lo asesinaron.
Manuel Segundo San Juan Polo pasó años recogiendo material reciclable y trabajando con chatarra para ganarse la vida. La noche del miércoles 16 de septiembre, dos hombres llegaron en motocicleta hasta las inmediaciones de su vivienda, le dispararon varias veces y lo dejaron muerto en plena calle.
Tenía 54 años y en el barrio Paraíso de Ciénaga todos lo conocían como ‘El Cocha’. Quienes lo veían recorrer el municipio en medio de su trabajo cotidiano ahora intentan entender por qué alguien ordenó o decidió acabar con su vida de una manera tan violenta.
Lo atacaron a pocos metros de su vivienda
El crimen ocurrió en inmediaciones de la calle 25 con carrera 33, cerca de la residencia de Manuel Segundo. La información preliminar indica que dos hombres llegaron al sector a bordo de una motocicleta y se aproximaron hasta el lugar donde se encontraba la víctima.
En cuestión de segundos, el parrillero habría sacado un arma de fuego y disparado repetidamente contra ‘El Cocha’. Los proyectiles impactaron su cuerpo y lo hicieron caer gravemente herido sobre la vía.
Tras cumplir el ataque, los responsables escaparon en la misma motocicleta y tomaron rumbo desconocido. La gravedad de las heridas impidió cualquier posibilidad de salvarlo: Manuel Segundo murió en el sitio antes de poder recibir atención en un centro asistencial.
El ataque alteró la tranquilidad del barrio y obligó a los residentes a refugiarse mientras los agresores huían. Cuando el peligro pasó, el cuerpo de ‘El Cocha’ permanecía tendido cerca del lugar donde había construido su vida y era conocido por sus vecinos.
Vivía del reciclaje y la chatarrería
Manuel Segundo se dedicaba a la compra y recolección de materiales reciclables, además de realizar actividades relacionadas con la chatarrería. Era un oficio que desarrollaba diariamente y por el cual se había hecho conocido entre habitantes del sector.
Vecinos y allegados lo describieron como un hombre trabajador y tranquilo. Su muerte causó consternación precisamente porque, hasta el momento, se desconocen amenazas, problemas o circunstancias que permitan explicar la sevicia con la que fue atacado.
La manera en que actuaron los agresores muestra que llegaron directamente a dispararle. Sin embargo, serán las autoridades las encargadas de establecer si venían siguiéndolo, si conocían sus movimientos o si recibieron información para ubicarlo cerca de su vivienda.
Un crimen rodeado de interrogantes
Después del asesinato, unidades de la Policía Metropolitana de Santa Marta acordonaron el lugar y adelantaron las diligencias correspondientes. Los investigadores recopilaron información y elementos que podrían ayudar a reconstruir los momentos previos y posteriores al ataque.
Una de las tareas será establecer la ruta utilizada por los homicidas para llegar al barrio Paraíso y determinar hacia qué sector escaparon. Las autoridades también buscarán establecer si existen cámaras de seguridad en los alrededores que hayan registrado la motocicleta, las características de los responsables o parte de la huida.
Por ahora, la investigación se encuentra concentrada en identificar a los dos hombres y esclarecer el motivo del crimen. Tampoco se ha informado públicamente si Manuel Segundo había recibido amenazas o si existía algún antecedente que pudiera estar relacionado con el ataque.
La comunidad espera respuestas
La muerte de ‘El Cocha’ dejó preocupación entre quienes lo conocían y entre los residentes de un sector que nuevamente quedó expuesto a la violencia. El hecho ocurrió cerca de su vivienda, en un espacio que formaba parte de su rutina diaria y donde los agresores pudieron ubicarlo.
Mientras sus allegados enfrentan la pérdida, los investigadores intentan encontrar una explicación detrás de los disparos. La principal pregunta sigue abierta: quién quería muerto a un hombre que se dedicaba a recoger reciclaje y trabajar con chatarra.
Manuel Segundo San Juan Polo murió a los 54 años, en el mismo barrio donde era reconocido por su trabajo. Sus asesinos escaparon en motocicleta y, hasta ahora, continúan sin identificar, mientras la familia y la comunidad esperan que el crimen no quede impune.
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