¡Frenazo a las desalinizadoras! Essmar cierra proceso que quedó de la intervención


La empresa aclaró que actualmente no existe licitación, adjudicación ni contratación para construir las plantas desalinizadoras de Santa Marta. El proceso mencionado por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado correspondía a cotizaciones no vinculantes iniciadas mientras la compañía estaba intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos. Tras los cuestionamientos y llamados de los organismos de control, Essmar anunció que adelanta las actuaciones para cerrarlo definitivamente.

La polémica por las plantas desalinizadoras de Santa Marta encontró este miércoles una respuesta directa de Essmar: el proceso cuestionado nació durante la intervención de la empresa, terminó sin contrato y ahora será cerrado administrativamente.

La Empresa de Servicios Públicos del Distrito salió a aclarar el alcance de las declaraciones realizadas por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado alrededor del proyecto que pretende convertirse en una de las soluciones a la histórica escasez de agua de la ciudad.

La precisión llega después de que el asunto fuera relacionado con el denominado “Libro de la Verdad”, entregado por el Gobierno Nacional a la Fiscalía General de la Nación, y luego de que la Procuraduría General solicitara la suspensión de las actuaciones relacionadas con el proceso.

Essmar aseguró que, bajo la nueva administración distrital, no existe actualmente ninguna licitación, adjudicación o contratación en marcha para ejecutar las plantas desalinizadoras.

Lo que existió fueron cotizaciones, asegura Essmar

Según la explicación entregada por la empresa, el procedimiento mencionado por la Agencia Nacional de Defensa Jurídica correspondió a una solicitud de ofertas no vinculantes, es decir, un ejercicio de cotizaciones desarrollado mientras Essmar permanecía bajo intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.

La empresa hizo énfasis en una diferencia que considera fundamental: aquellas actuaciones no constituían una licitación ni obligaban a Essmar a celebrar un contrato con alguna de las empresas que hubieran presentado ofertas.

Ese procedimiento, además, quedó atravesado por un cambio determinante para el futuro de la compañía. El pasado 7 de agosto terminó la intervención de la Superintendencia y Essmar regresó a manos del Distrito de Santa Marta.

Con ese cambio también quedó atrás la etapa administrativa bajo la cual se adelantaron las cotizaciones que ahora están en el centro de las advertencias realizadas por las entidades nacionales.

Las directrices de la intervención tampoco quedan vigentes

Essmar también marcó distancia frente a las orientaciones impartidas en su momento por la Superintendencia de Servicios Públicos y el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.

De acuerdo con la empresa, esos lineamientos correspondieron exclusivamente al periodo de intervención y no pueden entenderse como instrucciones que deban ser aplicadas automáticamente en un eventual proceso futuro para ejecutar las desalinizadoras.

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En otras palabras, si el proyecto avanza bajo la nueva administración, tendrá que hacerlo a partir de las decisiones, estudios, instrumentos de planeación y procedimientos que correspondan a esta nueva etapa.

Procuraduría pidió suspender y Essmar avanza en el cierre

La controversia también produjo una decisión administrativa. Ante la solicitud de suspensión formulada por la Procuraduría General de la Nación y el llamado de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Essmar informó que ya adelanta los trámites necesarios para cerrar el proceso de solicitud de ofertas no vinculantes que quedó de la intervención.

La decisión busca poner punto final a ese procedimiento sin que llegue a convertirse en una contratación.

Sin embargo, esto no significa que Santa Marta haya enterrado el proyecto de desalinizadoras. La empresa dejó claro que esa alternativa continúa sobre la mesa dentro de las soluciones estructurales que se estudian para enfrentar uno de los problemas más graves que arrastra la capital del Magdalena.

Las desalinizadoras siguen vivas como proyecto

Mientras se cierra el proceso heredado, Essmar asegura que mantiene actuaciones técnicas, jurídicas y financieras encaminadas a enfrentar el déficit estructural de agua potable que Santa Marta soporta desde hace décadas.

Dentro de ese escenario, las plantas desalinizadoras continúan siendo consideradas uno de los componentes estratégicos para fortalecer el abastecimiento de agua, aunque cualquier avance futuro deberá sujetarse a los instrumentos de planeación y a las disposiciones de las autoridades competentes.

La aclaración resulta clave porque separa dos asuntos que quedaron mezclados tras las recientes declaraciones: una cosa es el procedimiento de cotizaciones adelantado durante la intervención, que será cerrado, y otra es la posibilidad de desarrollar en el futuro las plantas desalinizadoras como parte de la solución definitiva al problema del agua.

El proyecto queda bajo la lupa

Essmar aseguró que atenderá los requerimientos de los organismos de control y que trabajará de manera articulada con el Gobierno Nacional, el Distrito y las entidades involucradas para avanzar en soluciones que permitan garantizar un servicio continuo y sostenible.

La empresa también reivindicó la transparencia y el cumplimiento de la ley como principios de esta nueva etapa.

Por ahora, las desalinizadoras siguen proyectadas, pero el procedimiento que venía caminando durante la intervención llegó hasta aquí. Cualquier paso que se dé de ahora en adelante tendrá que partir prácticamente de una nueva cancha administrativa, mientras Santa Marta continúa esperando que las discusiones jurídicas y burocráticas finalmente se conviertan en agua potable llegando de manera permanente a los hogares.


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