
“No sé cómo seguir”: Messi despide a su padre y deja una dolorosa confesión sobre su futuro en el fútbol
Jorge Messi murió a los 68 años después de atravesar una prolongada enfermedad. Lionel recordó al hombre que fue su padre, amigo y representante durante toda su carrera y confesó que su ausencia lo hace dudar sobre cuánto tiempo más continuará jugando.
Lionel Messi perdió al hombre que estuvo detrás de prácticamente toda su carrera. Jorge Messi, su padre, murió a los 68 años y cuatro días después el capitán argentino rompió el silencio con una extensa y dolorosa carta en la que habló de su infancia, del último Mundial que disputó con Argentina y de una pregunta que hasta hace poco parecía exclusivamente deportiva: cuánto tiempo más seguirá jugando al fútbol.
“Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido”, escribió Messi al comenzar el mensaje publicado en sus redes sociales. La frase significó una despedida en la que el futbolista dejó ver el golpe que significa perder a quien durante décadas estuvo a su lado dentro y fuera de las canchas.
Jorge Messi murió el pasado 8 de agosto en Rosario después de atravesar una enfermedad que había complicado su estado de salud durante los últimos meses. Tenía 68 años y durante buena parte de la carrera de Lionel fue mucho más que su padre: manejó sus asuntos profesionales y se convirtió en una figura determinante desde que aquel niño rosarino comenzó a perseguir el sueño que terminaría llevándolo a la cima del fútbol mundial.
El padre que estuvo detrás de Messi desde niño
En su despedida, Messi regresó a aquellos años en los que todavía estaba lejos de convertirse en campeón del mundo y ganador de múltiples Balones de Oro.
Recordó a su padre terminando su jornada laboral para llevarlo a entrenar, una responsabilidad que también asumía su madre, Celia. Jorge estuvo después en los partidos, las decisiones profesionales, las negociaciones y los momentos más difíciles de una carrera que terminó transformando a su hijo en uno de los futbolistas más importantes de la historia.
Messi reconoció que entre ambos también existieron discusiones y diferencias. Con el paso de los años, aseguró, terminó entendiendo muchas de las decisiones de su padre.
Lo definió desde tres dimensiones que terminaron mezclándose durante prácticamente toda su vida adulta: padre, amigo y representante.
La ausencia ahora golpea precisamente esos tres espacios.
El último Mundial estuvo marcado por la enfermedad
Uno de los pasajes más fuertes de la carta tiene relación con el Mundial de 2026. Mientras Messi afrontaba el torneo con Argentina, su padre atravesaba un delicado momento de salud.
La situación familiar ya había trascendido durante la competencia. En junio, la familia informó públicamente que Jorge atravesaba un problema de salud y permanecía bajo seguimiento médico.
Messi contó ahora que había sido precisamente su padre quien insistió para que disputara aquel último Mundial.
La esperanza del futbolista era sencilla y al mismo tiempo dolorosa: avanzar lo suficiente en el campeonato para darle tiempo a Jorge de recuperarse y permitirle viajar para verlo jugar.
Argentina consiguió llegar hasta la final.
Jorge nunca pudo estar allí.
Con el paso de los partidos hubo una señal que hizo entender a Messi que la situación de su padre era más delicada de lo que quería aceptar. Después de cada encuentro esperaba el mensaje que Jorge acostumbraba enviarle. Esta vez el teléfono permanecía sin esas palabras.
“Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje”, recordó el argentino.
Quería llevarle otra Copa
Messi reveló que durante el Mundial se aferró a la posibilidad de conquistar nuevamente el título y llevárselo a su padre.
Argentina llegó hasta el último partido del torneo, pero perdió la final ante España. El capitán reconoció posteriormente que intentó llevar su físico al límite, aunque esta vez el cuerpo terminó imponiendo sus propias condiciones.
Regresó después del Mundial y se encontró con un Jorge ya profundamente afectado por su enfermedad. Según relató, su padre incluso estaba confundido sobre lo ocurrido en aquella final y creía que Argentina había perdido en una definición por penales.
Padre e hijo tampoco pudieron mantener la conversación sobre el Mundial que Lionel habría querido.
Pocos días después llegó la muerte.
“No sé qué voy a hacer sin vos”
La despedida tomó entonces un giro que sacudió al mundo del fútbol. Messi habló abiertamente de las dudas que tiene sobre su continuidad profesional.
“No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir”, confesó.
Para alguien cuya vida estuvo ligada al fútbol prácticamente desde que aprendió a caminar, la siguiente reflexión resultó todavía más contundente. Messi admitió que durante años simplemente se dedicó a jugar y que ahora, después de perder a su padre, tiene dudas sobre cuánto tiempo más quiere continuar haciéndolo.
La confesión adquiere un peso especial por el momento de su carrera. Messi tiene 39 años y se encuentra en la etapa final de una trayectoria profesional que comenzó hace más de dos décadas.
Su mensaje, sin embargo, tampoco constituye un anuncio de retiro. Es la confesión de un hombre golpeado por una pérdida familiar que reconoce públicamente que el fútbol, por primera vez en mucho tiempo, dejó de ofrecerle todas las respuestas.
El legado que llevará a sus hijos
Messi cerró su despedida mirando hacia su propia familia.
Agradeció a Jorge por haber estado detrás de cada entrenamiento, partido, decisión y momento complicado. También aseguró que una parte de su padre continuará presente en la manera como educa a sus hijos.
“Te voy a extrañar mucho”, expresó el futbolista, antes de asegurar que las enseñanzas recibidas seguirán presentes en la formación de los pequeños.
Jorge Messi acompañó a Lionel desde las primeras canchas de Rosario hasta los estadios más importantes del planeta. Fue testigo de títulos, derrotas, críticas, lesiones y de la consagración de su hijo como campeón mundial.
Esta vez, Messi enfrenta un partido completamente distinto. Uno para el que admite que todavía no sabe cómo continuar.
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