Después de casi cinco años de intervención, Santa Marta recuperó la Essmar: Pinedo recibió oficialmente una empresa que todavía debe demostrar que puede funcionar


La Superservicios entregó oficialmente la administración de la Essmar al Distrito tras considerar viable el Plan de Salvamento presentado por la Alcaldía. Carlos Pinedo asumirá la presidencia de la Junta Directiva y tendrá que enfrentar el verdadero desafío: sanear la empresa y mejorar unos servicios de acueducto y alcantarillado que siguen golpeando a más de 650.000 habitantes. La Nación mantendrá vigilancia especial durante los próximos seis meses.

Después de casi cinco años bajo intervención del Gobierno nacional, la Essmar volvió este martes 11 de agosto a manos de Santa Marta. La Alcaldía recuperó el control de su empresa de servicios públicos, pero junto con las llaves recibió una responsabilidad mucho más pesada: demostrar que puede rescatar una entidad que todavía arrastra problemas técnicos, financieros y operativos mientras miles de samarios siguen padeciendo las deficiencias del acueducto y el alcantarillado.

La superintendenta encargada de Servicios Públicos Domiciliarios, Hilda Borja Vega, protocolizó la entrega al alcalde Carlos Pinedo Cuello y puso fin a una intervención que comenzó en noviembre de 2021. La decisión se tomó después de que la entidad determinara la viabilidad técnica, financiera y jurídica del Plan de Salvamento presentado por el Distrito.

La devolución, sin embargo, está lejos de representar el final de la crisis. La propia Superservicios reconoció que persisten indicadores que requieren acciones de mejora y anunció una vigilancia especial durante seis meses sobre la empresa.

Ahora la responsabilidad cambia de manos.

Pinedo recibe la empresa y también sus problemas

El primer paso será establecer con exactitud qué Essmar recibió Santa Marta después de la intervención.

Durante tres días, las comisiones de empalme se encuentran revisando los componentes técnicos, financieros, jurídicos, comerciales y administrativos. El proceso deberá dejar informes, actas y balances que permitan establecer el verdadero estado de la compañía y definir las primeras decisiones.

“Hemos recibido oficialmente la empresa Essmar de parte de la Superservicios y con la Comisión de Empalme se recibirá toda la información acerca de cómo está la entidad; lo cual nos permitirá comenzar gradualmente a implementar el Plan de Salvamento”, aseguró Carlos Pinedo.

El alcalde insistió en que el diagnóstico será determinante para conocer las inversiones necesarias y comenzar a fortalecer los servicios.

“Recuperar la Essmar es un paso importante. Ahora tenemos el reto de fortalecerla para poder brindar un mejor servicio para nuestra gente”, señaló.

Ese reto será medido principalmente en las calles. Para buena parte de los ciudadanos, el éxito de la devolución dependerá menos del cambio administrativo y más de resultados concretos: mayor continuidad y presión del agua, mejor calidad del servicio y respuestas frente a las dificultades del sistema de alcantarillado.

Superservicios seguirá mirando de cerca

Aunque dejó de administrar directamente la compañía, la Superintendencia advirtió que continuará ejerciendo inspección, vigilancia y control.

Durante los próximos seis meses habrá una supervisión especial sobre la Essmar y existe la posibilidad de establecer un programa de gestión con monitoreos periódicos para verificar el cumplimiento de los indicadores regulatorios.

“La Superintendencia no abandonará a la Essmar; mantendrá una vigilancia especial durante seis meses”, explicó Hilda Borja.

La supervisión tendrá especial atención sobre la calidad, continuidad y presión del servicio de acueducto y alcantarillado. También revisará el saneamiento financiero, la depuración de pasivos y los componentes comerciales y tarifarios.

Es decir, Santa Marta recuperó autonomía sobre su empresa, pero tendrá que demostrar ante los organismos de control que puede administrarla de manera sostenible.

El Plan de Salvamento comienza su verdadera pruebaLa razón que permitió avanzar en la devolución fue precisamente el Plan de Salvamento presentado por el Distrito. Superservicios determinó que la propuesta cuenta con viabilidad técnica, financiera y jurídica y contempla metas de corto, mediano y largo plazo.

Sobre el papel, el plan busca recuperar la sostenibilidad de la empresa y mejorar progresivamente la prestación de los servicios. Desde este momento comienza la parte más compleja: ejecutarlo.

Pinedo aseguró que el proceso se realizará de manera pública y con participación de diferentes sectores.

“Estamos desarrollando un proceso de empalme transparente y de cara a la ciudadanía, convocando a trabajadores, sindicatos, medios de comunicación y organismos de control, para que sean parte de esta etapa”, manifestó.

La administración distrital también deberá garantizar los derechos laborales de los trabajadores de la empresa, uno de los compromisos establecidos durante el proceso de devolución.

El jueves deberá conocerse cómo quedó la Essmar

El alcalde designó al gerente de Infraestructura, Luis Felipe Gutiérrez, como director de la Comisión de Empalme. Su responsabilidad será entregar el informe que permita establecer las condiciones en las que quedó la compañía.

De acuerdo con el cronograma anunciado, el proceso deberá cerrarse este jueves 13 de agosto. A partir de ese momento se tendría una radiografía más precisa de las finanzas, obligaciones, operación y necesidades inmediatas de la empresa.

“Es necesario enviar un mensaje positivo a la ciudadanía samaria, un mensaje de tranquilidad porque la recuperación de la Essmar significa que la empresa que será administrada de ahora en adelante por la Alcaldía Distrital retorna a los samarios”, afirmó Gutiérrez.

Ese informe será especialmente importante porque permitirá contrastar los resultados de casi cinco años de intervención con la situación que encuentra ahora la administración distrital.

Pinedo toma el control de la Junta Directiva

La devolución también reorganiza el poder administrativo dentro de la Essmar. Carlos Pinedo asumirá la presidencia de la Junta Directiva, que estará integrada además por la secretaria de Planeación, Patricia Caicedo Lafaurie; el gerente de Infraestructura, Luis Felipe Gutiérrez; el secretario de Hacienda, Gonzalo Gutiérrez, y un vocal de control que deberá ser designado.

Una de las primeras decisiones será escoger al nuevo gerente de la empresa. La designación estará en manos del alcalde.

Posteriormente deberá nombrarse el vocal de control y, una vez terminado el empalme, se establecerá la fecha para la primera reunión de la nueva Junta Directiva.

Será allí donde comenzarán a tomarse las decisiones que marcarán el rumbo de la Essmar después de la intervención.

Recuperarla era apenas el comienzo

El regreso de la Essmar al Distrito tiene una enorme carga política y administrativa para Carlos Pinedo. Durante años, el problema del agua ha ocupado buena parte de la discusión pública de Santa Marta y ha sobrevivido a gobiernos, anuncios, inversiones y promesas.

Por eso, recibir nuevamente la empresa representa apenas el comienzo.

Desde este martes, la Alcaldía deja de observar desde afuera una Essmar administrada por la Nación y pasa a responder directamente por su conducción. Superservicios mantendrá los ojos puestos sobre sus indicadores durante seis meses y la ciudadanía hará una vigilancia todavía más sencilla: abrir la llave.

La intervención terminó. La crisis de los servicios públicos todavía tiene cuentas pendientes. Y desde ahora será el gobierno de Carlos Pinedo el que tendrá que demostrar si recuperar la Essmar también significa comenzar a recuperarle a Santa Marta un servicio de agua y alcantarillado digno.


¿Quieres pautar

con nosotros?