
Doce días sin una gota de agua llevaron a la gente al límite: bloquearon la vía del corredor universitario exigiendo soluciones inmediatas
El desespero de cientos de familias que completan casi dos semanas sin servicio de agua potable terminó paralizando uno de los corredores más importantes de Santa Marta.
La comunidad cerró por completo la vía frente a la Universidad del Magdalena y advirtió que ningún vehículo pasará hasta que las autoridades ofrezcan una solución concreta.
La paciencia se agotó. Después de 12 días abriendo las llaves y encontrándolas secas, los habitantes del sector de la Universidad del Magdalena decidieron trasladar su inconformidad a las calles. Con palos y otros elementos atravesados sobre la carretera, bloquearon completamente la vía a la altura del supermercado D1 y dejaron claro que esta vez no estaban dispuestos a ceder.
La protesta comenzó en la mañana de este miércoles y rápidamente provocó un enorme congestionamiento sobre el corredor universitario. Carros particulares, motocicletas, buses y vehículos de carga quedaron detenidos frente a una comunidad que aseguró haber llegado al límite tras soportar casi dos semanas sin acceso a un servicio esencial.
El agua dejó de llegar y la paciencia se agotó
Para los manifestantes, permanecer en sus casas esperando una respuesta dejó de ser una opción. Aseguran que han tenido que ingeniárselas para conseguir agua para cocinar, bañarse, lavar la ropa y atender las necesidades básicas de sus familias, mientras los días siguen pasando sin una solución definitiva.
La indignación terminó convirtiéndose en una medida de presión. Los residentes sostienen que el problema ya afecta a cientos de familias y que la única forma de llamar la atención de las autoridades fue cerrar completamente la vía.
Durante la manifestación insistieron en que el bloqueo permanecerá hasta que exista un compromiso serio para restablecer el servicio.
«No vamos a abrir hasta que nos den una solución«, repetían varios de los asistentes mientras impedían el paso de cualquier vehículo.
Una ciudad atrapada entre la sed y el caos
El cierre de la carretera generó largas filas de vehículos y obligó a conductores y motociclistas a buscar rutas alternas para continuar sus recorridos. Muchos quedaron atrapados durante varios minutos, mientras otros decidieron devolverse para evitar el enorme trancón que se formó en uno de los accesos más importantes de la ciudad.
Aunque la congestión afectó la movilidad, los manifestantes insistieron en que el verdadero problema sigue ocurriendo dentro de sus viviendas, donde el agua lleva más de doce días sin aparecer y la desesperación aumenta con el paso de las horas.
Exigen respuestas inmediatas
Los habitantes del sector consideran que la crisis del agua en Santa Marta continúa agravándose y aseguran sentirse abandonados frente a una problemática que golpea su calidad de vida. Por eso advirtieron que permanecerán sobre la vía hasta recibir una respuesta concreta de las autoridades y de la entidad responsable del servicio.
La protesta refleja el nivel de desesperación al que ha llegado una comunidad que, cansada de esperar soluciones, decidió convertir una de las principales arterias viales de Santa Marta en el escenario de su reclamo más urgente: tener agua para vivir.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
