El viaje soñado terminó en una pesadilla: hijo perdió a su madre y a su abuela tras choque de embarcaciones en San Andrés


Lo que era la primera gran vacación familiar en San Andrés terminó convertido en una tragedia. Un joven sobreviviente relató cómo vio desaparecer a su madre entre las aguas y cómo intentó salvar a su abuela tras el brutal impacto entre una lancha y un pontón turístico. Dos mujeres murieron y una familia regresará a casa destrozada.

Un paseo turístico contratado para conocer los paisajes más emblemáticos de San Andrés terminó cobrando la vida de una madre y una abuela frente a sus propios familiares.

Kevin Youry González todavía intenta entender cómo salió con vida de aquella tarde marcada por el horror. Mientras recuerda lo ocurrido, las palabras se le quiebran entre el dolor y la incredulidad.

No sé ni cómo sobreviví, no sé ni qué pasó en ese momento. Todo pasó muy rápido, relató”.

En cuestión de segundos perdió a las dos mujeres que habían hecho posible aquel viaje: su madre, Zonia Yaneth Aponte Rincón, y su abuela, Gabrielina Rincón.

Un sueño que tomó meses construir

La familia había llegado a San Andrés el pasado 8 de junio. Era un viaje especial. Durante meses habían ahorrado para cumplir un anhelo que rondaba desde hacía años.

La principal impulsora de la aventura fue Zonia Yaneth. Según su hijo, ella insistió una y otra vez en reunir el dinero necesario para que todos pudieran viajar juntos y compartir una experiencia inolvidable.

Era la primera vez que la familia visitaba la isla.

“Mi mamá era la más emocionada. Ella fue la que organizó todo porque quería que toda la familia pudiera vivir este viaje, recordó Kevin”.

El plan incluía recorridos por los principales atractivos turísticos del archipiélago. Dos días después de su llegada contrataron una excursión para visitar el acuario y otros sectores reconocidos de la zona.

Para ello abordaron un pontón turístico que les fue presentado como una embarcación amplia y apropiada para grupos familiares.
Nadie imaginaba que ese paseo terminaría en tragedia.

Los gritos que nadie escuchó

De acuerdo con el relato del sobreviviente, antes de iniciar el recorrido algunos pasajeros preguntaron por los chalecos salvavidas. La respuesta que recibieron fue tranquilizadora: no era necesario utilizarlos.

El recorrido avanzó con normalidad hasta el momento del regreso.

Entonces apareció una lancha rápida navegando directamente hacia ellos.

Los pasajeros comenzaron a inquietarse al observar la velocidad con la que se aproximaba la embarcación. Algunos intentaron llamar la atención de quienes la conducían.

La gente empezó a gritarles: ‘¡Ey, ey, ey!’”, recordó.

Según Kevin, la parte frontal de la lancha permanecía levantada debido a la velocidad, lo que habría reducido la visibilidad de los ocupantes.

Los avisos desesperados de los turistas fueron inútiles.

La colisión ocurrió segundos después.

El momento que partió una familia

El impacto fue brutal. La lancha chocó violentamente contra el pontón turístico y prácticamente lo partió en dos. Los pasajeros fueron lanzados en distintas direcciones mientras la desesperación se apoderaba de quienes intentaban mantenerse a flote.

Entre gritos, sangre y confusión, Kevin trató de localizar a sus familiares.

La primera persona que encontró fue su abuela.

“Yo intenté buscar un chaleco, intenté buscar de qué forma poder auxiliar a mi abuela porque fue la primera que vi”, contó.

La mujer estaba gravemente herida.

Mientras intentaba ayudarla, una pregunta comenzó a atormentarlo.

¿Dónde estaba su mamá?

“Mi mamá no aparecía”, recordó.

La angustia aumentaba con cada minuto que pasaba.

Familiares y sobrevivientes escudriñaban el agua buscando cualquier señal de ella. Sin embargo, el desenlace fue devastador.
Otra embarcación encontró su cuerpo varios metros más adelante.

No tuvimos cómo auxiliarla porque estábamos en aguas profundas”, relató Kevin.

Dos generaciones apagadas por la tragedia

Las víctimas fueron identificadas como Gabrielina Rincón y su hija Zonia Yaneth Aponte Rincón, dos mujeres ampliamente conocidas en Sogamoso, Boyacá.

Durante años trabajaron en establecimientos de comida cercanos a la sede de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, donde eran apreciadas por estudiantes, trabajadores y vecinos del sector.

Lo que comenzó como una celebración familiar terminó convirtiéndose en un doble funeral.

Los exámenes forenses confirmaron posteriormente que ambas murieron debido a la gravedad de las lesiones sufridas durante la colisión.

La investigación apenas comienza

La Dirección General Marítima, Dimar, informó que en la embarcación turística viajaban 14 personas.

Además de las dos víctimas fatales, otras dos personas resultaron heridas y requirieron atención médica.

Tras la emergencia, unidades de la Armada Nacional, Guardacostas y autoridades marítimas desplegaron un operativo para rescatar a los pasajeros y atender a los afectados.

Ahora la investigación busca establecer qué ocurrió exactamente en el canal donde se produjo el choque y determinar si existieron fallas humanas, errores de navegación o incumplimientos de protocolos de seguridad.

Las respuestas todavía están pendientes.

Un regreso marcado por el dolor

Mientras las autoridades intentan reconstruir los hechos, en Sogamoso una familia enfrenta una realidad devastadora.

El viaje había sido planeado para celebrar un cumpleaños, descansar y compartir tiempo juntos lejos de las preocupaciones cotidianas.

Regresarán a casa con dos sillas vacías.

La mujer que más soñó con conocer San Andrés y la madre que decidió acompañarla murieron en el mismo accidente.

Kevin, el hijo y nieto que sobrevivió a la tragedia, se quedó con los recuerdos de aquella tarde que comenzó entre fotografías, sonrisas y expectativas familiares, pero terminó convertida en uno de los episodios más dolorosos de su vida.

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Las vacaciones que prometían ser inolvidables lo serán para siempre, aunque por la razón más cruel imaginable.


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