Más de 1.800 estudiantes dejaron atrás el riesgo: Pinedo rescata la Normal María Auxiliadora con una inversión de $6.318 millones


La restauración integral de la Institución Educativa Normal Superior María Auxiliadora puso fin a años de deterioro estructural que amenazaban la seguridad de estudiantes y docentes. La intervención incluyó el reforzamiento de columnas, renovación de cubiertas y adecuación de espacios fundamentales para el desarrollo académico.

Con una inversión superior a los 6.300 millones de pesos, el alcalde Carlos Pinedo Cuello entregó la restauración integral de la Institución Educativa Normal Superior María Auxiliadora, poniendo fin a años de deterioro que habían convertido parte de la infraestructura en un riesgo para más de 1.800 estudiantes. La obra incluyó el reforzamiento estructural del edificio, renovación de cubiertas, adecuaciones eléctricas y recuperación de espacios que durante décadas esperaron una intervención de esta magnitud.

La intervención devuelve condiciones de seguridad a una de las instituciones educativas más emblemáticas de Santa Marta, donde el paso del tiempo había dejado huellas visibles en columnas, techos y corredores.

Para directivos, docentes y padres de familia, la restauración representa mucho más que una mejora física. Significa la tranquilidad de saber que cientos de estudiantes podrán continuar su formación en espacios adecuados y seguros.

Un deterioro que encendió las alarmas

La preocupación llevaba años acumulándose entre la comunidad educativa.

Las columnas presentaban fracturas, algunos elementos de la estructura mostraban desgaste evidente y en distintas zonas se registraban desprendimientos que mantenían en alerta permanente a las directivas de la institución.

La situación era especialmente delicada debido a la antigüedad del edificio, construido entre 1943 y 1951, una infraestructura que durante décadas soportó las condiciones climáticas de la ciudad sin recibir una intervención estructural de gran alcance.

La rectora de la institución, sor Mónica Tausa, recordó que durante varios años insistieron ante diferentes instancias para lograr una solución definitiva.

“Llevábamos dos años haciendo cartas, mandando fotos, insistiendo y tocando muchas puertas. Las niñas estaban en recreo y se desprendían pedazos de la estructura. Era una amenaza latente. Esto no fue una restauración cualquiera, fue una gran obra”, afirmó.

La obra que evitó una emergencia

Tras conocer la situación del plantel, la administración distrital priorizó una inversión de 6.318 millones de pesos para recuperar la infraestructura y corregir los problemas estructurales que comprometían la seguridad de la comunidad educativa.

Los trabajos incluyeron la intervención de 175 columnas, el reemplazo de elementos metálicos afectados, la modernización completa de la cubierta, la instalación de nuevos puntos eléctricos, la adecuación de cielo raso en corredores y salones, así como la demolición y reposición de pisos en diferentes áreas del colegio.

La magnitud de la intervención permitió atender daños que se habían acumulado durante años y que requerían una solución integral.

Durante el acto de entrega, el alcalde Carlos Pinedo recordó que la institución llevaba más de cuatro décadas sin recibir una inversión de semejante alcance.

“Cuando la hermana Mónica me hizo el llamado, le dije a mi equipo que no podíamos dejar el colegio en esas condiciones. Estas niñas y los docentes merecían un espacio digno y seguro. Ese fue el compromiso que asumimos y hoy lo estamos cumpliendo”, expresó el mandatario.

Un mensaje de esperanza para las estudiantes

La entrega de la obra estuvo acompañada por muestras de agradecimiento de estudiantes, docentes y padres de familia.

María Mercedes Murgas Salazar, estudiante de la institución y secretaria de Planeación del Gabinete Infantil, destacó que la restauración representa una apuesta por el futuro de las nuevas generaciones.

“Para nosotras no es solamente una mejora en la infraestructura. Es una muestra de que la educación y los sueños de las niñas y jóvenes son importantes para la ciudad. Cada obra es una oportunidad para crecer, aprender y alcanzar nuestras metas”, señaló.

La estudiante aseguró que este tipo de inversiones fortalecen la confianza de la comunidad educativa y envían un mensaje positivo sobre la importancia de seguir apostándole a la educación.

“Hoy la Normal está más bella que nunca”

Las palabras más emotivas llegaron de la rectora, quien durante años lideró las gestiones para lograr la recuperación del colegio.

Sor Mónica Tausa recordó las dificultades que enfrentó la institución mientras esperaba una intervención que permitiera salvar la estructura.

“Hoy tenemos la Normal en pie y más bella que nunca. El alcalde escuchó nuestras necesidades, inspeccionó personalmente el lugar y cumplió con su palabra. Gracias a esa gestión hoy nuestras estudiantes tienen un colegio seguro y digno”, manifestó.

La comunidad educativa coincide en que la restauración marca un antes y un después para la institución.

La educación como prioridad

La recuperación de la Normal María Auxiliadora hace parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento de la infraestructura educativa en Santa Marta.

Lea aquí: Pinedo recuperó Los Pericos: la cancha que estuvo abandonada hoy vuelve a llenarse de niños, fútbol y comunidad

La administración distrital anunció que próximamente iniciará la intervención de otras 12 instituciones educativas en diferentes sectores de la ciudad, con el propósito de mejorar las condiciones de aprendizaje para miles de estudiantes.


¿Quieres pautar

con nosotros?