Niña pasó horas pegada al celular, terminó convulsionando y con una afectación cerebral: el angustioso caso que alerta a padres


Lo que comenzó como una jornada normal de juegos y videos en un teléfono móvil terminó en una emergencia médica que llevó a una niña hasta un hospital. Su madre decidió contar públicamente lo ocurrido para advertir sobre los riesgos del uso prolongado de dispositivos electrónicos en menores, luego de que la pequeña sufriera una grave crisis de salud que incluyó fiebre, dificultades para respirar y convulsiones.

Una madre vio cómo la tranquilidad de su hogar se transformó en una carrera desesperada contra el tiempo. Yuri Sánchez Pájaro jamás imaginó que después de varias horas entretenida con juegos y videos en un celular, su hija terminaría en una cama hospitalaria, sometida a exámenes médicos y bajo estrictas restricciones tecnológicas mientras lucha por recuperarse de una afectación cerebral detectada por especialistas.

La mujer decidió romper el silencio y relatar públicamente la experiencia con el propósito de alertar a otros padres sobre la importancia de vigilar el tiempo frente a las pantallas.

Todo parecía normal

Según contó Yuri a través de sus redes sociales, aquel día transcurrió con normalidad. Su hija permaneció varias horas utilizando el teléfono móvil, alternando entre videojuegos y contenido audiovisual, una rutina cada vez más común entre niños y adolescentes. Al finalizar la jornada, la menor se fue a descansar como cualquier otro día.

Nada hacía pensar que durante las siguientes horas comenzaría una emergencia que llenaría de angustia a toda la familia.

Los primeros síntomas

La situación cambió abruptamente cuando la niña despertó quejándose de un intenso dolor de cabeza. Poco después apareció la fiebre.

Para Yuri, en ese momento parecía una molestia pasajera o una enfermedad común. Sin embargo, los síntomas comenzaron a evolucionar rápidamente y la preocupación se instaló dentro de la vivienda.

La menor fue llevada a la habitación de su madre para mantenerla bajo observación, pero allí ocurrió algo que terminó encendiendo todas las alarmas.

El momento más aterrador

Mientras permanecía acostada, la niña manifestó que estaba teniendo problemas para ver. Segundos después dijo que le faltaba la respiración.

La escena se volvió dramática cuando su madre observó que los labios de la menor comenzaban a tornarse morados, señal de que algo grave estaba ocurriendo.

La emergencia alcanzó su punto más crítico cuando la niña empezó a convulsionar frente a sus familiares.

“Ella me dice que no ve muy bien y le falta la respiración; se le puso la boca morada y empezó a convulsionar”, relató Yuri al recordar uno de los momentos más difíciles que ha enfrentado como madre.

Carrera hacia el hospital

Ante la gravedad de los síntomas, la familia actuó de inmediato y trasladó a la menor a un centro asistencial. Allí fue sometida a diferentes procedimientos médicos y estudios especializados para determinar qué estaba provocando el deterioro de su estado de salud.

Los resultados revelaron una situación preocupante.

Los especialistas encontraron una afectación en el cerebro, diagnóstico que obligó a mantener a la niña bajo tratamiento médico y seguimiento constante.

Aunque la familia continúa concentrada en la recuperación de la menor, el episodio dejó una profunda preocupación sobre los hábitos tecnológicos de los niños y el tiempo que permanecen expuestos a las pantallas.

La advertencia de una madre

Hoy, mientras su hija avanza en el proceso de recuperación, Yuri decidió compartir la experiencia públicamente para generar conciencia entre otros padres de familia. Por recomendación médica, la menor tiene completamente restringido el uso del celular mientras continúa su tratamiento.

La madre asegura que nunca imaginó que una situación aparentemente cotidiana pudiera terminar en una emergencia de semejante magnitud.

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Su testimonio se ha convertido en un llamado de atención para cientos de familias que diariamente permiten que sus hijos permanezcan durante largas jornadas frente a dispositivos electrónicos sin supervisión permanente.


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