Petro se compromete en histórico encuentro con pescadores a recuperar el mar y salvar la pesca artesanal


El presidente sostuvo un encuentro histórico con comunidades pesqueras de Ciénaga, Puebloviejo y la Ciénaga Grande de Santa Marta, donde prometió obras para frenar la erosión costera y fortalecer la pesca artesanal. La ausencia del alcalde Luis Fernández Quinto terminó convirtiéndose en otro de los temas que más comentarios generó durante la jornada.

El presidente Gustavo Petro se sentó frente a pescadores golpeados por la pobreza, el hambre y la erosión del mar. Escuchó reclamos sobre robos, contaminación, abandono estatal y familias que sobreviven vendiendo pescado a cualquier precio para evitar que se les pudra en las manos.

Mientras eso ocurría en Ciénaga, la silla del alcalde Luis Fernández Quinto permanecía vacía. La imagen terminó marcando el encuentro.

En un territorio donde la pesca artesanal sostiene a cientos de hogares y donde el avance del mar amenaza con tragarse playas y viviendas, el mandatario nacional llegó a reunirse directamente con pescadores de Ciénaga, Puebloviejo y la Ciénaga Grande de Santa Marta para anunciar compromisos que las comunidades llevan años esperando.

Uno de los puntos más sensibles fue la crisis de erosión costera que viene destruyendo sectores ribereños y golpeando económicamente a quienes viven del mar.

El mar sigue avanzando

Durante varias horas, líderes comunitarios, mujeres del sector productivo y pescadores artesanales expusieron el deterioro ambiental que enfrenta la región y el impacto que esto está dejando sobre sus ingresos.

Petro reconoció la gravedad del problema y pidió avanzar junto al Fondo de Adaptación en proyectos de ingeniería marina que permitan recuperar playas afectadas por la erosión.

Cuando venga otro fenómeno de esos, todo lo que hagamos se acaba”, expresó el mandatario al advertir que el cambio climático sigue agravando los daños sobre las zonas costeras.

La preocupación de las comunidades va mucho más allá de perder arena o espacio turístico. En varios sectores, el mar ha comenzado a afectar viviendas, zonas de trabajo y áreas donde históricamente han vivido familias pesqueras.

Por eso, los asistentes insistieron en que las soluciones deben llegar rápido y con inversiones reales.

“La pesca artesanal sigue siendo pobre”

El segundo anuncio del presidente estuvo enfocado en transformar la economía de los pescadores.

Petro cuestionó que durante años las ayudas entregadas al sector terminaran siendo insuficientes y poco útiles para sacar a las comunidades de la pobreza.

“He visto que reemplazan una canoa por otra de fibra de vidrio, pero no tiene más capacidad de pesca”, afirmó durante el encuentro.

El mandatario aseguró que el verdadero problema está en la falta de capacidad productiva y en la dependencia que tienen muchos pescadores de intermediarios que compran barato el producto.

Según explicó, cientos de trabajadores del mar se ven obligados a vender el pescado de inmediato porque carecen de cadenas de frío o sistemas adecuados de conservación.

«Llega cualquier comprador y da lo que se le ocurra, y toca vender porque si no se pudre el pez”, manifestó.

Por eso propuso fortalecer las asociaciones pesqueras con infraestructura, sistemas de refrigeración y procesos que permitan industrializar la actividad sin sacar a los pescadores del negocio.

“La industrialización de la pesca tiene que quedar en manos de los pescadores actuales artesanales”, sostuvo.

El grito de las comunidades

Las intervenciones de los pescadores dejaron al descubierto el nivel de crisis que enfrentan muchas familias de la Ciénaga Grande.
Márgen Garrido, representante de las mujeres del sector pesquero y productivo, habló de contaminación, disminución de especies y falta de apoyo institucional.

Hoy muchas familias no tienen cómo llevar sustento a sus hogares porque lo perdieron todo”, denunció frente al presidente.

También hubo denuncias sobre robos de motores, herramientas de trabajo y ataques contra pescadores.

Otro líder comunitario lanzó una frase que terminó golpeando el ambiente del encuentro.

“No entendemos cómo un territorio reconocido como Reserva de Biósfera y humedal Ramsar todavía tiene comunidades viviendo en tanta precariedad”, expresó.

La ausencia que generó ruido

Aunque el evento giró alrededor de la crisis pesquera y ambiental de Ciénaga, la ausencia del alcalde Luis Fernández Quinto terminó robándose parte de la atención política.
Muchos asistentes cuestionaron que el mandatario local no estuviera presente en una jornada donde se discutieron problemáticas históricas que afectan directamente al municipio.

La situación tomó más fuerza debido a los recientes señalamientos públicos hechos por el exconcejal José Noguera Habeych sobre presuntos hechos de corrupción dentro de la administración municipal.

Mientras Petro escuchaba reclamos y anunciaba proyectos para las comunidades ribereñas, la ausencia del alcalde comenzó a interpretarse como un mensaje político que en Ciénaga pocos pasaron por alto.

Al final, el Gobierno nacional entregó insumos productivos a asociaciones pesqueras y anunció acuerdos entre Invemar y Aunap para fortalecer la sostenibilidad pesquera y la seguridad alimentaria en la Ciénaga Grande de Santa Marta.

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Sin embargo, más allá de los anuncios, la escena que quedó grabada fue otra: pescadores pidiendo auxilio frente al presidente de Colombia y una silla vacía en medio de uno de los encuentros más importantes que ha tenido el sector pesquero de la región.


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