La llamaron por su nombre, abrió la puerta y le dispararon: asesinan a mujer en su vivienda


En la vereda El Porvenir, en el municipio de Itagüí, en el sur del Valle de Aburrá una mujer fue asesinada dentro de su vivienda tras ser llamada por su nombre y recibir un disparo apenas abrió la puerta, en un hecho que es investigado por las autoridades.

A una mujer la llamaron por su nombre. Ella se levantó, caminó hacia la puerta y la abrió sin imaginar que del otro lado ya estaba decidido el desenlace. Apenas alcanzó a aparecer en el umbral, se escuchó un disparo seco que rompió la calma del sector La Cañada, en la vereda El Porvenir. Minutos después, la mujer estaba tendida dentro de su propia vivienda, sin signos de vida.

La víctima fue identificada como Norelkis del Carmen Cepeda Blanco, una mujer venezolana de 26 años que residía en ese sector junto a su pareja sentimental. De acuerdo con el relato recogido en el lugar, el ataque ocurrió cuando ambos se encontraban dentro de la casa. Fue la propia víctima quien se acercó a la entrada tras ser llamada por alguien que conocía su nombre, un detalle que hoy es clave dentro de la investigación.

Su pareja fue quien encontró la escena segundos después. Al escuchar el disparo, se levantó de inmediato y llegó hasta la puerta, donde alcanzó a ver a un hombre que huía con una chaqueta oscura y el rostro completamente cubierto. No hubo intercambio de palabras después del disparo. Solo la fuga rápida del agresor y el silencio que siguió al impacto.

Las autoridades manejan varias líneas de investigación. Una de ellas apunta a posibles hechos de intimidación previos en contra de la mujer por parte de un hombre del sector, con quien habría tenido episodios de hostigamiento tras rechazar acercamientos de carácter íntimo. Esa hipótesis incluye versiones sobre agresiones ocurridas meses atrás, aunque no está plenamente confirmada.

Otra línea, todavía en verificación, sugiere que el crimen podría estar relacionado con conflictos personales vinculados al entorno sentimental de su pareja. Por ahora, los investigadores no descartan ninguna posibilidad y revisan antecedentes, testimonios y cámaras del sector para reconstruir los últimos movimientos antes del ataque.

En medio de la investigación también se ha confirmado un dato que ha generado conmoción entre los habitantes del barrio: la mujer era madre de cuatro menores de edad, quienes quedaron bajo el cuidado de familiares tras el crimen. Sus vecinos la describen como alguien que no tenía conflictos visibles en la zona y cuya rutina transcurría sin alertas aparentes.

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Violencia que se repite

El caso no es aislado en la zona. Un día antes, en la vereda El Ajizal, fue asesinado Cristian Camilo Úsuga Higuita, un joven de 19 años en circunstancias que también siguen bajo investigación. La cercanía temporal de ambos hechos mantiene en alerta a las autoridades, que analizan si existe algún tipo de conexión o si se trata de episodios independientes ocurridos en un mismo contexto de violencia reciente.


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