Todos sabían la maldad de ‘Cheo’ y seguía libre: tuvo que quedar grabado en video asesinando a dos turistas para que lo capturaran


El señalado miembro de “Los Shottas” en La Bocana fue capturado junto a otros cuatro hombres tras la desaparición y asesinato de dos turistas en Buenaventura. El caso estremeció al país y volvió a dejar una pregunta brutal sobre la mesa: por qué un hombre con años de historial criminal seguía libre hasta que ocurriera una tragedia nacional.

La captura llegó después de la muerte.

Después del miedo. Después de la indignación nacional. Y después de que dos turistas desaparecieran en uno de los destinos más visitados de Buenaventura.
Alias “Cheo”, señalado líder de “Los Shottas” en el corregimiento de La Bocana, cayó junto a otros cuatro hombres en medio de una serie de allanamientos ejecutados por la Policía, la Armada, la Fiscalía y la Gobernación del Valle. Pero en vez de generar tranquilidad, el operativo terminó destapando una rabia mucho más profunda entre la comunidad.
Porque para muchos habitantes del Pacífico, la captura llegó tarde. Demasiado tarde.

La pregunta comenzó a repetirse en las calles, en redes sociales y hasta en conversaciones familiares: ¿de verdad tuvieron que desaparecer y matar a dos turistas para que finalmente actuaran contra él?

La desaparición que terminó en horror

Todo comenzó el lunes festivo 18 de mayo, cuando Nicolás Valencia Ducuara, de 22 años, y Alexander Valencia, de 44, fueron vistos por última vez en La Bocana, una zona turística golpeada desde hace años por la violencia y el control criminal.

Lo que al principio parecía una búsqueda desesperada terminó convirtiéndose en uno de los casos más estremecedores de las últimas semanas en Colombia.

Con el paso de las horas empezaron a circular versiones sobre secuestros, torturas y posibles asesinatos. Después llegó la confirmación más dura para las familias: una de las víctimas apareció muerta y las autoridades continuaban buscando el segundo cuerpo.

El caso explotó nacionalmente porque mostró otra vez la cara más cruda de Buenaventura: un territorio donde el turismo convive con estructuras armadas que siguen imponiendo miedo, silencio y control.

Cuando las autoridades anunciaron la captura de alias “Cheo”, la reacción de muchos ciudadanos fue inmediata: si ya sabían quién era, ¿por qué seguía libre?

La general Sandra Rodríguez, comandante de la Policía Valle, aseguró que el hombre sería cabecilla de “Los Shottas” en La Bocana y además estaría vinculado como jefe de redes de apoyo relacionadas con el ELN.

Sobre él pesaban señalamientos por desaparición forzada, homicidio, porte ilegal de armas y concierto para delinquir.
Durante los allanamientos, las autoridades encontraron un fusil, dos pistolas, una granada, municiones de distintos calibres y varios celulares que ahora hacen parte de la investigación.

Pero la captura terminó dejando un sabor amargo.

En Buenaventura muchos sostienen que alias “Cheo” llevaba años sembrando terror en esa zona del litoral. Ocho años, según algunas versiones conocidas entre la comunidad. Ocho años moviéndose en un territorio donde comerciantes, pescadores y habitantes aseguran convivir diariamente con amenazas y disputas armadas.

Por eso el operativo terminó convirtiéndose también en una acusación silenciosa contra el Estado.

“La justicia siempre llega después”

La indignación creció porque la sensación colectiva fue la misma de siempre: las autoridades reaccionaron únicamente cuando el caso tomó repercusión nacional y las víctimas dejaron de ser una estadística local para convertirse en noticia del país entero.

Mientras dos familias enfrentan el dolor de una tragedia devastadora, Buenaventura volvió a quedar atrapada en la misma discusión que lleva años persiguiendo al Pacífico colombiano: el abandono, la lentitud judicial y el poder que todavía conservan las estructuras criminales en zonas turísticas y comunidades costeras.

Lea aquí: Las siguieron en moto y las mataron a tiros: Karen y Nicole tenían 20 años

La captura de alias “Cheo” pudo haber sido presentada como un gran golpe contra la delincuencia. Pero terminó convertida en otra evidencia de una justicia que, para muchos ciudadanos, aparece únicamente cuando ya hay muertos.


¿Quieres pautar

con nosotros?