Tres pacientes contagiados de Hantavirus en estado crítico evacuados del crucero mientras crece la tensión por su destino final


Tres pasajeros contagiados fueron trasladados de urgencia a Países Bajos desde un crucero afectado por el brote de hantavirus; dos de ellos están en estado grave, mientras crece la tensión por el destino del barco y las decisiones sanitarias.

La emergencia sanitaria ya no está contenida en alta mar. Tres pasajeros infectados fueron evacuados por vía aérea hacia Países Bajos en una operación contrarreloj, mientras el resto del crucero continúa bajo vigilancia estricta en medio de decisiones políticas y sanitarias que han desatado controversia.

Los trasladados son un médico neerlandés de 41 años que trabajaba a bordo, un ciudadano británico de 56 y un alemán de 65. Dos de ellos presentan un cuadro clínico grave; el tercero, aunque no tiene síntomas, está bajo observación por haber tenido contacto estrecho con uno de los fallecidos durante el brote. Tras aterrizar, uno será ingresado en el Centro Médico Universitario de Leiden, mientras que el paciente alemán será atendido en el hospital universitario de Düsseldorf.

La operación no ha sido sencilla. Otra aeronave implicada en la evacuación tuvo que desviarse y hacer escala en Gran Canaria para repostar, luego de que Marruecos negara el permiso para utilizar su territorio como punto de abastecimiento. Un obstáculo logístico que retrasó el traslado y evidenció la complejidad de coordinar una crisis de este tipo entre varios países.

En paralelo, la Organización Mundial de la Salud confirmó un octavo caso asociado al brote: un hombre que actualmente recibe atención médica en Suiza. Al menos cinco los pasajeros confirmados o sospechosos de contagio, incluyendo los tres evacuados, en un escenario que también deja víctimas fatales.

A bordo del crucero, sin embargo, el panorama inmediato parece estabilizado. Entre los 144 pasajeros restantes no se han detectado nuevos casos con síntomas, aunque la vigilancia se ha intensificado. La operadora del barco, junto con autoridades sanitarias neerlandesas, decidió enviar dos especialistas en enfermedades infecciosas para reforzar la atención médica en el buque.

El siguiente movimiento genera fricción. El barco, con 144 personas sin síntomas, tiene previsto atracar el sábado en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. Desde allí se organizará la repatriación de pasajeros extranjeros, mientras que los 14 ciudadanos españoles serán trasladados al Hospital Gómez Ulla, en Madrid, donde deberán cumplir cuarentena.

Pero la decisión no ha sido bien recibida en Canarias. El presidente regional rechazó la medida y exigió una reunión con el Gobierno central, cuestionando el traslado del buque hasta el archipiélago cuando, según su postura, los pasajeros podrían ser repatriados directamente desde Cabo Verde. “El pueblo canario se merece respeto, información y transparencia”, reclamó, dejando en evidencia el malestar institucional.

El brote, que ya suma al menos tres fallecidos vinculados al crucero, sigue bajo investigación.

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Las autoridades sanitarias internacionales mantienen el seguimiento epidemiológico para determinar el alcance real del contagio y evitar una expansión mayor. Mientras tanto, el barco continúa su ruta, convertido en un punto flotante de vigilancia médica y decisiones urgentes.


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