Joven regresó de Bogotá con sus hijas y terminó asesinada en una calle de Santa Marta


La joven madre, que había regresado desde Bogotá hacía apenas unos días, fue atacada a tiros por dos hombres en motocicleta mientras visitaba a un familiar. Murió en el lugar. Deja dos hijas y una familia marcada por la violencia.

Luisa Maitán había tomado una decisión que la tenía feliz: volver a Santa Marta. Después de vivir en Bogotá con sus dos hijas, quiso reencontrarse con su gente, con su barrio, con esos afectos que se extrañan cuando se está lejos. Llegó hace apenas unos días. Alcanzó a sonreír, a compartir, a mostrarse activa en redes sociales. Todo parecía en orden.

La noche del viernes 24 de abril, esa tranquilidad llegó a su fin de la manera más trágica. 

Luisa salió de una vivienda en el barrio Obrero, en inmediaciones de la calle 7 con carrera 14. Afuera la esperaban. Dos hombres en motocicleta la atacaron a tiros. 

Cayó al pavimento sin posibilidad de reaccionar. Murió ahí mismo.

Un ataque directo, sin escape

Testigos relatan que todo ocurrió en segundos. Los sicarios llegaron, ubicaron a su objetivo y abrieron fuego. Luisa intentó moverse, pero no tuvo tiempo. La ráfaga la alcanzó antes de poder ponerse a salvo.

El sonido de los disparos alteró la noche del sector. Vecinos salieron, algunos corrieron, otros se quedaron paralizados. Dentro de la casa, una de sus hijas escuchó el estruendo y salió desesperada.

Lo que encontró fue a su madre tendida en el suelo. La escena fue devastadora.

Una madre joven, sin señales de amenazas

Luisa tenía 25 años. Era madre soltera. Quienes la conocían coinciden en algo: era una mujer tranquila. No había advertencias públicas, no se conocían conflictos graves que anticiparan un ataque de esta magnitud.

Su regreso a la ciudad no estaba marcado por problemas. Era una visita familiar, un reencuentro. Por eso el crimen genera más preguntas que respuestas.

Sus amistades siguen intentando entender lo ocurrido. Su familia, simplemente, intenta asimilarlo.

El dolor que deja la violencia

El cuerpo de Luisa quedó tendido ante la mirada de quienes estaban cerca. Minutos después llegaron unidades de la Sijín para adelantar los actos urgentes y el levantamiento. Fue trasladada a Medicina Legal.

Pero el daño ya estaba hecho. Dos niñas quedaron sin su madre. Una familia quedó rota.

Las autoridades iniciaron las investigaciones para esclarecer el homicidio. Se busca establecer quién ordenó el ataque y por qué. Por ahora, el caso se suma a la lista de hechos violentos que siguen encendiendo las alarmas en Santa Marta.

En el barrio Obrero, la gente habla en voz baja. El miedo vuelve a instalarse. Y el recuerdo de Luisa queda marcado en una escena que nadie quería ver.

Volvió para quedarse. No duró mucho porque alguien decidió que debía morir. 


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