Pinedo no quiere errores en Semana Santa: personalmente verifica que turistas disfruten seguros de la ciudad


El alcalde recorrió los principales balnearios con autoridades civiles y militares mientras más de 100.000 turistas llegan a la ciudad. Controles, presencia institucional y vigilancia marítima marcan una temporada que pone a prueba la seguridad del destino.

Santa Marta se llena. Y con ella, la presión. Más de 100.000 turistas empiezan a ocupar playas, hoteles y embarcaciones en plena Semana Santa, mientras la administración distrital despliega un operativo para evitar que el desorden, los abusos y los riesgos empañen la temporada.

El alcalde Carlos Pinedo salió a las playas con un mensaje directo: aquí hay control, hay vigilancia y hay Estado.

El Jueves Santo no fue de escritorio. El alcalde caminó El Rodadero, Playa Blanca, El Acuario e Inca Inca acompañado de la Policía, autoridades marítimas y entidades distritales. El objetivo era mostrar presencia en los puntos donde se concentra la mayor cantidad de visitantes.

En cada parada hubo contacto directo con turistas. Orientación, recomendaciones y un mensaje repetido: la ciudad busca garantizar orden y seguridad en medio de una de las temporadas más exigentes del año.

Un despliegue para contener riesgos

Detrás del recorrido hay una operación más amplia. Más de 1.200 uniformados de la Policía Metropolitana están desplegados en zonas turísticas, accesos y corredores estratégicos.

A esto se suman controles de la Dirección General Marítima, la Armada Nacional y la Capitanía de Puerto, que verifican embarcaciones, condiciones de seguridad y cumplimiento de normas para transporte de pasajeros.

El operativo también incluye a Indetur, Dadsa y la Secretaría de Planeación, que intervienen en temas de organización, sostenibilidad y control del espacio en playas.

El mensaje institucional: presencia y control

El alcalde le apuesta a que el turista sienta acompañamiento real, no solo discurso.

“Estamos muy pendientes de todos ustedes, para que pasen una Semana Santa en paz y en tranquilidad en nuestra ciudad”, dijo Pinedo durante el recorrido.

Desde Indetur, su director José Domingo Dávila reforzó la idea de una ciudad vigilada punto a punto, mientras que el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Jaime Ríos, insistió en que el despliegue busca garantizar tranquilidad en todos los escenarios turísticos.

La experiencia del turista: entre percepción y realidad

En medio del operativo, la percepción de los visitantes se convierte en un indicador clave. Felipe Ibáñez, turista de Barranquilla, resume esa lectura: playas limpias, organización visible y sensación de seguridad.

El Rodadero, uno de los puntos más críticos por concentración de personas, mantiene flujo constante y vigilancia activa. Allí se juega gran parte de la imagen de la ciudad en esta temporada.

El reto: sostener el orden con la ciudad llena

Las cifras anticipan una presión constante. Solo el Parque Tayrona espera entre 1.500 y 2.000 visitantes diarios. Cada playa, cada lancha y cada operador turístico entra en una dinámica donde cualquier falla puede escalar rápidamente.

El desafío para la administración es sostener el control durante todos los días santos, en medio de alta demanda, movilidad intensa y vigilancia permanente.

La Semana Santa en Santa Marta no es solo una temporada turística. Es una prueba de capacidad institucional.Con miles de visitantes en circulación, el margen de error se reduce. Por eso, la estrategia es clara: presencia visible, controles activos y respuesta inmediata.

Lea aquí: El dengue no da tregua: Santa Marta supera los mil contagios y acelera vacunación a niños

La ciudad busca enviar un mensaje: el turismo se recibe, pero bajo reglas. Y esta vez, con todo el aparato institucional en la arena.


¿Quieres pautar

con nosotros?