Organizadores del festival de música electrónica niegan secuestro masivo y denuncian “falso positivo” que afecta imagen de la Troncal


Un operativo del Gaula Militar en un festival electrónico dejó 11 capturados y una versión oficial de secuestro masivo. Organizadores, trabajadores y asistentes lo desmienten y hablan de un procedimiento arbitrario.

La imagen de la Troncal del Caribe y las actividades que allí se desarrollan volvió a quedar en entredicho en la antesala de la temporada turística de Semana Santa. Lo que inicialmente fue presentado por el Gaula Militar como un rescate exitoso de 25 turistas secuestrados en un festival de música electrónica terminó convertido en una controversia de versiones enfrentadas.

El procedimiento se realizó en el sector de Los Muchachitos, zona rural entre Magdalena y La Guajira, durante el evento Locombia rave under palm trees, que reunía a asistentes nacionales e internacionales.

El coronel Styk Reyes Monsalve, comandante del Gaula Militar en La Guajira, aseguró que la intervención permitió neutralizar una extorsión en curso. Según su versión, hombres armados identificados como integrantes de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra irrumpieron en el evento y exigieron entre 15 y 18 millones de pesos por persona para permitir la salida del lugar.

Se recolectaron elementos materiales probatorios, incluidos radios, celulares y conversaciones que evidencian la intimidación”, explicó el oficial. Aunque no se confirmó si hubo pagos, insistió en que la rápida reacción evitó que la extorsión se concretara.

“Nunca hubo secuestro”: la otra versión

Sin embargo, lo que para las autoridades fue un rescate, para otros asistentes y organizadores es un “falso positivo”.

María Medina, residente del corregimiento de Guachaca y asistente al festival, asegura que la jornada transcurrió sin incidentes hasta la llegada de los uniformados.

“En ningún momento nos sentimos secuestrados. Todo transcurría con normalidad. Fue el Gaula el que irrumpió de forma arbitraria, disparando y generando caos”, afirmó.

Su testimonio coincide con el de otros participantes que estuvieron en el evento, quienes sostienen que no hubo personas retenidas, ni amordazadas, ni bajo amenaza.

Gustavo Rativa, uno de los organizadores, fue más allá y cuestionó directamente la versión oficial:

“tengo videos de personas que supuestamente estaban secuestradas disfrutando del festival. Lo que dicen es una calumnia”.

Los capturados: entre la sospecha y la defensa

El operativo dejó 11 personas capturadas, hoy en proceso de judicialización por delitos como secuestro extorsivo. Entre ellos hay campesinos de la región, un ciudadano venezolano y trabajadores del evento.

Para sus familias, se trata de una injusticia.

Silvio Borges, encargado de la seguridad del festival, aseguró que varios de los detenidos eran parte de su equipo.

“Ellos estaban trabajando. Teníamos radios para comunicarnos, como en cualquier evento. Eso ahora lo están usando como prueba”, explicó.

Paola Campos, mujer de uno de los capturados, defendió su inocencia:

“mi esposo vende frutas, es un hombre trabajador. Fue a rebuscarse en el evento. No pertenece a ningún grupo armado”.

Según los testimonios, la captura se habría basado en señalamientos de asistentes bajo efectos de alcohol o sustancias, una versión que las autoridades no han confirmado.

Un festival con “causa social”

Detrás del evento hay una historia distinta a la que hoy domina la controversia.

La fundación organizadora, Más y Más Conexión, asegura que el festival se realiza por cuarta vez con fines sociales. En ediciones anteriores con el dinero que allí se recauda han intervenido escuelas, construido espacios recreativos y promovido actividades culturales para niños de la zona.

Este año buscábamos construir una pista de BMX para la infancia de Guachaca”, explicó Margareth Rubois una de las líderes de la fundación, quien es de origen extranjero.

El evento, que incluía DJs internacionales, había logrado posicionarse como una experiencia cultural alternativa en la Troncal del Caribe, atrayendo turismo joven y extranjero.

Turismo en riesgo

Más allá de la disputa de versiones, el impacto ya se siente en el sector turístico.

Comerciantes y hoteleros advierten que este nuevo episodio se suma a una cadena de golpes recientes: la caída del puente en Mendihuaca, el cierre prolongado del Parque Tayrona y un incendio de cabañas en la zona, adicional a los constantes derrumbes que han afectado la movilidad desde el puente frío en febrero. “Es otra noticia negativa, y peor si no es cierta. Esto ahuyenta al turista”, dijo Marcela Hincapié, propietaria de un hostal en Buritaca.

Un líder cívico de la Troncal lo resume con preocupación:

“aquí no es común que ocurran secuestros. Es necesario aclarar qué pasó, porque hay versiones completamente opuestas”.

Hoy, el caso está en manos de la Fiscalía especializada en crimen organizado, que deberá establecer si hubo realmente un secuestro o si se trató de un procedimiento equivocado.

Mientras tanto, la incertidumbre crece en una zona que depende del turismo para sobrevivir.

Cuando esperamos campañas para promover el destino, pasa esto. Necesitamos claridad urgente”, reclamó otro prestador de servicios turísticos.

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En la Troncal del Caribe, donde el mar y la fiesta suelen ser sinónimo de descanso, hoy la conversación gira en torno a esclarecer si realmente hubo un secuestro que fue evitado a tiempo o se trató de un operativo que terminó golpeando a inocentes. La respuesta, por ahora, sigue en construcción.


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