Ex de profesora asesinada llegó al velorio, reclamó a su hija y casi lo linchan; dice ser inocente


Durante el velorio de la docente Zaydi Michelle Pérez Miranda, la presencia de su expareja —señalado por la comunidad— provocó momentos de tensión que casi terminan en agresión. El crimen sigue sin esclarecerse y mantiene abiertas varias hipótesis.

La noche no era solo de duelo. Era de rabia contenida, de miradas cargadas y de preguntas sin respuesta.

En el barrio La Paz, al sur de Santa Marta, el velorio de la profesora Zaydi Michelle Pérez Miranda, de apenas 23 años, estuvo a punto de convertirse en otro escenario de violencia. El dolor se desbordó cuando apareció quien muchos señalan en silencio… y otros, sin miedo, en voz alta.

El murmullo se convirtió en tensión cuando la expareja de la joven llegó al lugar. No llegó a acompañar el dolor. Llegó a reclamar a la hija que tenía con la docente. Ese gesto encendió todo.

Familiares, vecinos, amigos… todos reaccionaron. La indignación caminó rápido, se sintió en el aire espeso de la casa, en los ojos rojos de quienes lloraban a la joven. Por momentos, la escena estuvo a un paso de terminar en linchamiento.

Fueron segundos largos. Personas intervinieron, contuvieron, evitaron que el dolor se transformara en otra tragedia.

Una muerte que deja más preguntas que respuestas

Zaydi salió de su casa esa noche con un propósito claro: encontrarse con su expareja. Iba a recuperar un celular que, según versiones, él se había llevado. Nunca llegó.

En el camino, cuando se movilizaba en motocicleta hacia el sector de Cordobita, fue interceptada y asesinada a tiros. La violencia la alcanzó antes de poder regresar. Desde entonces, todo es incertidumbre.

Entre señalamientos y defensa

Para la comunidad, la historia parece tener un responsable. Las miradas apuntan hacia la expareja. Lo dicen en voz baja, lo gritan en medio del dolor, lo repiten en cada esquina del barrio. Él lo niega todo.

Asegura que no tuvo nada que ver, que el crimen responde a una situación ajena a su relación con la joven. Su versión choca con la percepción de quienes la conocían y hoy la lloran.

El duelo en medio de la tensión

Mientras el féretro llega y el barrio se prepara para despedirla, el ambiente sigue cargado. No es solo tristeza. Es impotencia.

Es una comunidad que siente que la verdad aún no aparece.

Las autoridades avanzan en la investigación y mantienen abiertas varias hipótesis: un intento de robo o un hecho violento ligado a su entorno personal. Ninguna ha sido descartada.

Una despedida marcada por la incertidumbre

Zaydi Michelle no solo deja un vacío en su familia. Deja una hija, deja estudiantes sin maestra, deja una historia inconclusa.

Y deja un velorio que evidenció que el dolor, cuando no encuentra respuestas, se transforma en furia. La noche en La Paz no solo despidió a una joven docente.

También dejó claro que este caso está lejos de cerrarse.


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