Semana Santa, la fecha límite para rescatar la Troncal del Caribe: puente militar en Mendihuaca estaría listo el 30 de marzo


La gobernadora del Magdalena confirmó que el puente militar que reemplazará la estructura colapsada en Mendihuaca entraría en funcionamiento antes de Semana Santa. Las obras avanzan con la demolición final del puente destruido por el frente frío, mientras comunidades turísticas esperan recuperar la movilidad y su economía.

La Troncal del Caribe quedó partida en dos cuando el puente sobre el río Mendihuaca cedió ante la fuerza de la creciente provocada por el frente frío. Desde entonces, el paso entre Santa Marta y La Guajira dejó de ser normal: el tránsito se volvió restringido, el turismo se frenó y la economía de toda una zona quedó golpeada.

Ahora hay una fecha marcada en el calendario: 30 de marzo.

Ese día, según confirmó la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, debería quedar instalado el puente militar que permitirá restablecer la movilidad en plena la temporada de Semana Santa, uno de los periodos más importantes para el turismo en el Caribe colombiano.

La mandataria llegó personalmente al sector para verificar los avances de la obra. Allí constató que actualmente se ejecuta la etapa final de demolición de la antigua estructura, paso necesario para iniciar la instalación del puente militar que permitirá restablecer el tránsito sobre este corredor estratégico.

“Hacemos seguimiento del puente militar en compañía del Batallón de Ingenieros. Vamos por muy buen camino, vamos a estar instalando ese puente más o menos el 30 de marzo, esperamos contar con ello para la época de Semana Santa”, afirmó la gobernadora durante la inspección.

Una carretera vital que quedó fracturada

El colapso del puente de Mendihuaca dejó al descubierto la fragilidad de uno de los corredores turísticos más importantes del Caribe colombiano.

Por esta vía circulan miles de viajeros que se movilizan entre Santa Marta y La Guajira, además de ser la ruta de acceso hacia destinos emblemáticos como el Parque Tayrona, Palomino y las playas del norte del país.

Durante semanas, la comunicación quedó severamente limitada.

Para evitar el aislamiento total de la zona, las autoridades habilitaron un paso provisional construido con un pedraplén, que permitió restablecer parcialmente el tránsito. Sin embargo, la solución tiene restricciones y no permite el paso normal de todo tipo de vehículos.

La consecuencia ha sido directa: menos turistas, menor flujo vehicular y una economía golpeada para los habitantes que viven del turismo.

Turismo golpeado, pero con señales de vida

En sectores como Mendihuaca, Guachaca y Palomino, hoteles, restaurantes y operadores turísticos han sentido el impacto.

El flujo de visitantes ha regresado lentamente, pero todavía está lejos de los niveles habituales.

La movilidad restringida ha sido el principal obstáculo.

Por eso, la instalación del puente militar se convirtió en una carrera contra el tiempo. La meta es clara: llegar con la vía habilitada a la temporada de Semana Santa, cuando miles de turistas suelen movilizarse hacia las playas del norte del Magdalena y La Guajira.

La gobernadora anunció que, una vez se restablezca completamente el paso, se impulsará una campaña de promoción turística a nivel nacional e internacional para atraer nuevamente visitantes a esta zona del Caribe.

La solución temporal y el reto definitivo

Aunque el puente militar permitirá recuperar la movilidad, se trata de una solución transitoria.

Las autoridades continúan trabajando con el Gobierno nacional, el Ejército y el Invías para avanzar hacia la construcción del puente definitivo que requiere este corredor estratégico de la Troncal del Caribe.

Mientras tanto, la región espera que el calendario se cumpla.

Porque si el 30 de marzo el puente militar queda instalado, la carretera volverá a tener vida para la Semana Santa.

Lea aquí: Megacárcel sin terminar y estaciones colapsadas: gobernadora gestiona traslado de 200 presos mientras gestionan recursos para concluir penal

Y con ella, la esperanza de que el turismo —y la economía de toda esta franja del Caribe— vuelva a ponerse de pie.


¿Quieres pautar

con nosotros?