
“Preferimos la guerra que más humillaciones”: 250 desplazados regresan a la Sierra tras denunciar abandono en Ciénaga
Las familias que huyeron del fuego cruzado entre el Ejército y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra abandonaron el albergue asignado por la Alcaldía de Ciénaga. Denuncian comida en mal estado, niños durmiendo en el piso e intoxicaciones. Volvieron a sus veredas sin acompañamiento estatal.
A las tres de la tarde del sábado, 250 personas tomaron una decisión desesperada: regresar a la zona donde suenan los fusiles porque el refugio del Estado les resultó peor que la guerra.
Mujeres con niños en brazos, adultos mayores y campesinos recogieron sus pocas pertenencias y dejaron el centro de atención asignado por la Alcaldía de Ciénaga. Dicen que allí no encontraron protección, sino humillación.
“Nos tocaba dormir en el piso, la comida llegaba tarde y en malas condiciones. No podemos aguantar más”, contó uno de los voceros en un video que se volvió un grito público. Su frase resume el fracaso: prefieren el riesgo de las balas a seguir siendo tratados como estorbo.
Estas familias salieron de la parte alta de la Sierra Nevada, en zona rural de Ciénaga, huyendo de los combates entre el Ejército y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra. Buscaron salvar la vida y terminaron enfermos. Varios tuvieron que ser atendidos de urgencia por una intoxicación masiva tras consumir alimentos entregados el viernes por la alcaldía.

El retorno fue “voluntario” solo en el papel. Muchos firmaron la salida porque ya no soportaban las condiciones del albergue. Dormir en el piso, atención precaria y la sensación de no valer nada.
“Nos sentimos mejor allá así esté el conflicto”, dijo el líder de los desplazados antes de subir de nuevo a los caminos que conducen a sus veredas.
La Plataforma de Defensores de Derechos Humanos de la Sierra denunció que el retorno se hizo sin ningún acompañamiento. Su vocero, Lerber Dimas, fue directo:
“revictimizar a las víctimas es un acto de deshumanización. No hubo tratamiento digno ni retorno seguro. Esta no es la Colombia Humana”.
Los desplazados dejaron una advertencia que pesa como sentencia: “si algo nos pasa, la culpa es del Estado que nos dejó en abandono”.
Lo que dice la Gobernación
La Gobernación del Magdalena respondió. Aseguró que la Alcaldía de Ciénaga nunca le notificó la situación y que, apenas conoció los hechos, envió brigadas de salud con el Hospital San Cristóbal para atender a cerca de 200 personas.
El comunicado oficial habla de acompañamiento y de compromiso con los derechos humanos, pero en la realidad las familias ya iban de regreso al territorio donde manda el miedo.
El episodio revela una fractura grave: un Estado que no logra proteger a quienes huyen de la guerra y una comunidad que termina eligiendo entre dos infiernos.

Las 250 personas vuelven a dormir en sus casas de tabla, con el ruido de los combates cerca. Lo hacen no por valentía, sino por cansancio. Porque el refugio que debía cuidarlos terminó expulsándolos de nuevo hacia el peligro.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
