
“¡Mi moto, mi moto!”: la noche en que un gobernador se metió a la corriente para salvar a un trabajador en Córdoba
Un trabajador de 28 años estuvo a punto de morir arrastrado por el agua en la vía a Montelíbano porque no quiso soltar la moto con la que se gana la vida. El gobernador Erasmo Zuleta se metió a la corriente con su equipo, lo rescató y luego le anunció que le entregará un vehículo nuevo.
El motociclista no quería salvarse sin su moto. Esa decisión casi lo mata. En medio de una creciente que se tomó la vía a Montelíbano, un hombre de 28 años quedó atrapado por la fuerza del agua y se negó a soltar su vehículo porque de él dependía su sustento diario.
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, que pasaba por la zona, se lanzó a la corriente con su equipo y logró sacarlo con vida.
El hecho ocurrió en un tramo inundado donde incluso un camión del Ejército había decidido detenerse por miedo a la intensidad del caudal. El joven, identificado como Jesús, intentó cruzar y fue derribado por el agua. Aferrado al manubrio, repetía desesperado:
“¡Mi moto, mi moto!”, mientras la corriente lo arrastraba.
Las imágenes grabadas por testigos muestran al hombre casi sumergido, incapaz de moverse, mientras varias personas le lanzaban un cinturón de seguridad desde un vehículo para que se sujetara. Él dudaba. Prefería perder la vida antes que perder la herramienta con la que mantiene a su familia.
Zuleta Bechara decidió intervenir de forma directa. Se bajó del carro, ingresó al agua junto a miembros de su equipo y formaron una cadena humana para acercarse al motociclista. El mandatario le gritó varias veces que soltara el vehículo:
—“¡Suéltala, que yo te la regalo!”—, le insistió para que priorizara su vida.
Tras varios segundos de tensión, el joven accedió, tomó el cinturón y fue halado con dificultad hasta un lugar seguro. La motocicleta terminó desapareciendo arrastrada por el caudal.
El rescate fue riesgoso. La corriente empujaba a todos con violencia y en cualquier momento podían perder el equilibrio. Finalmente lograron subir al motociclista al vehículo oficial, donde rompió en llanto al entender lo cerca que estuvo de morir.
Horas después, el gobernador volvió a comunicarse con él y lo sorprendió con un anuncio: la Gobernación y un grupo de ciudadanos le entregarán una motocicleta nueva para reemplazar la que perdió.
El gesto se volvió tendencia nacional. No solo por el rescate, sino porque el mandatario no delegó la acción y se metió personalmente a la emergencia.
“La vida vale más que cualquier cosa, pero entendí que para él la moto era su futuro”, dijo Zuleta.
Córdoba permanece en alerta por las lluvias que han inundado carreteras y dejado a miles de familias afectadas. En medio de esa crisis, la historia de Jesús se convirtió en un símbolo de lo que están viviendo cientos de trabajadores que arriesgan todo para no perder lo poco que tienen.
El joven salvó la vida. Perdió su moto, pero no su oportunidad de empezar de nuevo.
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