
Bukele defiende su política penitenciaria y acusa a organizaciones de derechos humanos de defender más a criminales que a las víctimas
En medio de cuestionamientos internacionales por presuntas vulneraciones a los derechos humanos en la megacárcel de El Salvador, el presidente defendió su política penitenciaria, asegurando que su prioridad es proteger a las víctimas y no destinar recursos públicos para beneficiar a quienes, según dijo, sembraron terror durante años.
El presidente Nayib Bukele respondió con firmeza a los cuestionamientos sobre su política penitenciaria y lanzó una de sus declaraciones más contundentes frente a la comunidad internacional: “Las organizaciones de derechos humanos se preocupan más por el criminal que por la víctima”.
La afirmación surgió tras una pregunta directa de una periodista chilena sobre las condiciones en la megacárcel salvadoreña y las denuncias de posibles vulneraciones a los derechos humanos. Bukele no esquivó el tema y defendió la estrategia de seguridad de su gobierno, señalando que fue determinante para frenar la violencia de las pandillas que durante décadas golpearon al país.
“Todos tienen derechos, pero el Estado debe priorizar”
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que los derechos humanos son universales y que incluso los criminales los conservan. Sin embargo, planteó una pregunta: “¿Cuál debe ser la prioridad para el Estado?”
Bukele argumentó que su gobierno garantiza salud y alimentación a las personas privadas de la libertad, pero dejó claro que no permitirá que los impuestos de las víctimas se utilicen —según sus palabras— para “complacer” a delincuentes responsables de asesinatos, mutilaciones y abusos.
“Alguien que mató, que cortó cabezas, que abusó, tiene derechos humanos y aquí se los garantizamos. Pero no vamos a seguir sacando recursos del bolsillo de quienes fueron víctimas”, afirmó.
Críticas a organizaciones de derechos humanos
El presidente fue más allá y cuestionó duramente a las organizaciones internacionales de derechos humanos, a las que acusó de guardar silencio cuando las pandillas imponían el terror en las calles salvadoreñas.
“Yo le daría valor a esas denuncias si antes hubieran denunciado a los que mataban, ponían bombas, cortaban manos y cabezas. No lo hicieron. Ahora solo se preocupan por los delincuentes”, señaló.
Según Bukele, el debate internacional ha ignorado por años el impacto real de la violencia sobre la población civil, centrando la atención únicamente en la situación de los reclusos.
La megacárcel como eje de la estrategia
En su defensa, el mandatario resaltó que el sistema penitenciario fue transformado para impedir que desde las cárceles se sigan ordenando delitos. Aseguró que en los centros de reclusión no hay señal de celulares ni acceso a computadores, y que El Salvador cuenta hoy con uno de los sistemas penitenciarios más estrictos de la región.
También indicó que existen programas de rehabilitación para internos condenados por delitos que no implican violencia extrema, mientras que quienes cometieron crímenes de mayor gravedad enfrentan sanciones acordes con sus actos.
En el cierre de su declaración, Bukele insistió en que la política de seguridad aplicada por su gobierno logró reducir drásticamente la violencia y devolver la tranquilidad a los ciudadanos. Reiteró que cualquier evaluación sobre derechos humanos debe considerar el contexto de criminalidad que vivía El Salvador antes de la implementación de estas medidas.
Lea aquí: Delcy Rodríguez regula su discurso y anuncia nuevos acercamientos con Estados Unidos
Para el presidente, el mensaje es claro: la prioridad del Estado ya no será el victimario, sino quienes durante años vivieron bajo el miedo.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
