Isis Navarro rompe el libreto político en el Magdalena: busca la Cámara sin maquinaria y con el pueblo como respaldo


Un análisis de expertos reconoce que la candidata no depende de estructuras tradicionales ni pactos políticos, sino de un trabajo social sostenido y del apoyo directo de las comunidades.

En un escenario político donde la mayoría de candidaturas se sostienen sobre maquinarias aceitadísimas, favores cruzados y acuerdos que nunca pasan por el escrutinio público, el nombre de Isis Navarro aparece marcado por una diferencia clave: no es una candidata fabricada desde el poder, sino construida desde la gente.

El más reciente balance de la prensa sobre el pulso electoral en el Magdalena puso en blanco y negro lo que en los barrios, veredas y comunidades ya es una certeza: Isis Navarro no responde a estructuras tradicionales ni a pactos de coyuntura. Su respaldo no está en los directorios políticos, sino en las bases sociales que conocen su trabajo, su presencia constante y su gestión sostenida en el territorio.

A diferencia de otros aspirantes que emergen cada cuatro años, Navarro no llegó al debate público de la noche a la mañana. Su recorrido no empezó con una campaña ni termina cuando se cierran las urnas. Ha sido una lideresa visible, activa y coherente, incluso cuando no había elecciones de por medio ni cámaras encendidas.

“Que la prensa lo diga confirma lo que hemos construido durante años: no somos una candidatura de escritorio ni de favores políticos, somos una propuesta nacida del trabajo real con el pueblo”, afirmó la candidata tras conocerse el análisis periodístico que reconoce su perfil atípico en la contienda.

Isis Navarro no necesita presentarse como novedad. Su nombre ha estado ligado al Magdalena desde la gestión social, el acompañamiento comunitario y la representación constante. No aparece solo en tiempos electorales ni desaparece cuando pasan las campañas. Su capital político no se mide en chequeras ni en estructuras heredadas, sino en credibilidad construida paso a paso.

“Siempre hemos estado, con o sin tiempos electorales. Nuestro compromiso no depende de una campaña, depende del amor por este departamento y de la responsabilidad con su pueblo”, sostuvo Navarro, marcando distancia de una política que suele activarse solo cuando hay votos en juego.

Desde su aspiración a la Cámara de Representantes, Isis Navarro encarna una alternativa distinta en el Magdalena: una candidatura que busca convertir la experiencia social y la gestión real en resultados concretos, sin ataduras, sin jefes políticos y sin deudas con maquinarias.

En un departamento históricamente golpeado por la politiquería, la compra de apoyos y las alianzas de conveniencia, su propuesta interpela directamente al elector. El llamado es claro: romper con las prácticas de siempre y salir a votar masivamente este 8 de marzo.

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La invitación está sobre la mesa: respaldar una candidatura construida desde el pueblo y para el pueblo, marcando el 105 del Centro Democrático, y apostar por una mujer que, según la propia prensa y las comunidades, representa una forma distinta de hacer política en el Magdalena.


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