
La casa se volvió un matadero: atacó a sus padres con machete y terminó linchado hasta la muerte
Un ataque brutal contra dos adultos mayores dentro de su propia vivienda y un posterior linchamiento marcaron una noche de terror en el barrio Bendición de Dios, en Bucaramanga. El hecho dejó a los padres gravemente heridos y a su hijo muerto, mientras la justicia investiga responsabilidades penales por la violencia desatada.
La casa se convirtió en un matadero. Un hombre atacó con un machete a sus propios padres, dos adultos mayores indefensos, y minutos después fue sacado a la fuerza por vecinos enfurecidos y golpeado hasta morir.
La noche del domingo en Bucaramanga terminó con una familia destruida, un linchamiento y una escena de violencia que nadie pudo detener.
El hecho ocurrió hacia las 9:50 de la noche del domingo 25 de enero, en una vivienda del barrio Bendición de Dios, al norte de la capital santandereana. Allí, José David García Antequera, de 35 años, ingresó a la casa donde residían sus padres, como lo hacía habitualmente. Nada hacía prever que minutos después desataría uno de los episodios más violentos registrados recientemente en el sector.
Dentro de la vivienda, el hombre atacó con un machete a Luisa Antequera Llanes, de 63 años, y a Miguel Ángel García Castro, de 86. Los dos adultos mayores fueron sorprendidos sin posibilidad de defenderse. Las heridas fueron múltiples y de extrema gravedad.
Los gritos que alertaron al barrio
Los gritos desesperados de las víctimas se escucharon en varias casas del sector y obligaron a los vecinos a salir. Algunos intentaron auxiliar a los adultos mayores; otros quedaron paralizados ante la escena: sangre en el piso, cuerpos heridos y un hombre completamente fuera de control.
La noticia se regó en segundos. La conmoción inicial dio paso a la indignación. Para varios habitantes del barrio, el ataque contra dos adultos mayores fue intolerable.

La violencia se trasladó a la calle
En medio del caos, el agresor fue sacado de la vivienda. Afuera, la situación se desbordó. Vecinos enfurecidos lo redujeron, lo amarraron y comenzaron a golpearlo con objetos contundentes. La escena se volvió incontrolable. No era para menos, sus padres eran personas muy queridas en el pueblo.
Gritos, confusión, pánico y más sangre marcaron esos minutos en los que el horror no terminó dentro de la casa, sino que se prolongó en la vía pública. La justicia por mano propia se impuso. José David García Antequera fue golpeado hasta la muerte.
Adultos mayores, en estado crítico
El parte médico confirmó la gravedad del ataque. Luisa Antequera Llanes presentó múltiples heridas en diferentes partes del cuerpo, incluida una lesión severa en la cabeza con hundimiento óseo. Fue remitida de urgencia al Hospital Universitario de Santander, donde permanece bajo atención especializada.
Miguel Ángel García Castro, de 86 años, también resultó lesionado durante el ataque y quedó bajo observación médica mientras los profesionales evalúan la evolución de su estado de salud.
Antecedentes de salud mental
Con el paso de las horas se conoció que el agresor padecía esquizofrenia, una enfermedad psiquiátrica diagnosticada desde tiempo atrás, según relataron vecinos y personas cercanas a la familia. De acuerdo con estos testimonios, el hombre ya había protagonizado episodios previos de agresividad y comportamientos violentos dentro del entorno familiar.
Las señales existían. En el barrio eran conocidos los antecedentes, pero —según residentes del sector— no se activaron mecanismos de atención, acompañamiento o protección que permitieran anticiparse a un desenlace de esta magnitud.
Autoridades hablan de doble tragedia
El comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general William Quintero, rechazó de manera contundente lo ocurrido y calificó el caso como una doble tragedia. Al referirse a la reacción de la comunidad, fue enfático:
“Los habitantes del barrio lo sacaron de la residencia, lo amarraron, lo golpearon y le quitaron la vida”, afirmó, recalcando que tanto la agresión contra los adultos mayores como el linchamiento son conductas totalmente reprochables.
Durante el procedimiento fue capturado un hombre del mismo barrio, quien no registra antecedentes judiciales y quedó a disposición de la Fiscalía. Agentes del CTI y de la Policía Judicial realizaron entrevistas, la inspección del lugar y el levantamiento del cadáver, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer plenamente las responsabilidades.
El saldo es devastador: dos adultos mayores heridos, un hijo muerto y una comunidad marcada por horas de terror, rabia y violencia. Un episodio que expuso fallas en la atención a la salud mental y dejó claro cómo, en cuestión de minutos, la violencia puede destruirlo todo.
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