
Sicario mató a niño de 12 años que hacía un mandado a su mamá en una tienda
El menor murió tras ser alcanzado por un disparo durante un atentado armado en el barrio La Esmeralda, en Barranquilla. El ataque, según las primeras versiones iba dirigido contra otro hombre que resultó ileso. El sicario disparó sin importar la presencia de civiles.
Juan Manuel Pérez Hernández no estaba involucrado en nada. No huía, no se escondía, no participaba en ningún conflicto. Salió de su casa para cumplir un mandado sencillo: comprar lo necesario para el almuerzo. Minutos después estaba muerto, tendido en el piso de una tienda, alcanzado por una bala disparada por un sicario que llegó a matar.
El ataque ocurrió este jueves en el barrio La Esmeralda en Barranquilla. Según testigos, un hombre armado llegó en motocicleta y abrió fuego contra una persona que se encontraba en el establecimiento. En medio de la balacera, el objetivo del atentado intentó protegerse usando a los presentes como escudo humano.
Uno de los disparos impactó al niño de 12 años. La herida fue letal. Juan Manuel cayó gravemente herido y murió en el mismo sitio, sin que los vecinos pudieran hacer algo para salvarle la vida. El sicario huyó del lugar mientras el hombre al que iban dirigidos los disparos salió ileso.
Un niño en el fuego cruzado
Los testimonios coinciden en un punto: Juan Manuel no tenía ninguna relación con el ataque. Estaba en el lugar equivocado cuando la violencia irrumpió sin aviso. La tienda, un espacio cotidiano del barrio, se convirtió en escenario de muerte en cuestión de segundos.
“Empezó a disparar sin mirar a quién le daba”, relataron testigos que presenciaron la escena. Hubo gritos, gente tirándose al suelo y pánico entre quienes estaban dentro y fuera del local. La bala que mató al menor no distinguió edades ni inocencias.
Dolor, rabia y un barrio en silencio
La muerte del adolescente sumió al barrio La Esmeralda en el dolor. Familiares, vecinos y amigos expresaron su indignación por un crimen que califican de injusto y absurdo. La comunidad exige que el caso no quede en la impunidad y que se capture a los responsables.
“Era un niño. Salió a hacer un mandado y no volvió”, repiten los habitantes del sector, mientras crece el miedo por la forma en que la violencia sigue cobrando víctimas ajenas a cualquier confrontación.
Investigación en marcha
Las autoridades confirmaron que el atentado iba dirigido contra otro hombre y que Juan Manuel murió como víctima colateral del ataque. Unidades de investigación judicial analizan cámaras de seguridad del sector y recogen testimonios para identificar al sicario y establecer responsabilidades.
Mientras avanzan las pesquisas, en La Esmeralda queda una escena que se repite con demasiada frecuencia: un menor muerto y una familia destruida.
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