Inédito en Caracas: el jefe de la CIA de Estados Unidos llegó, se reunió con Delcy Rodríguez… y hasta lo condecoraron


John Ratcliffe, director de la CIA, sostuvo en Caracas un encuentro de alto nivel con la presidenta interina Delcy Rodríguez, en la visita más importante de un funcionario de Washington a Venezuela en años recientes. El hecho tomó un giro aún más inesperado cuando la dirigente chavista lo condecoró, un gesto político sin precedentes en la relación entre ambos países.

Caracas vivió un episodio que parecía imposible en la Venezuela de los últimos años: el jefe de la inteligencia estadounidense, John Ratcliffe, aterrizó en la capital y se sentó a puerta cerrada con Delcy Rodríguez, figura dura del chavismo y hoy presidenta interina. Pero lo que terminó de romper todos los pronósticos no fue solo la reunión: Rodríguez lo condecoró. Sí: el chavismo, el mismo que durante años habló de “imperialismo” y “enemigo externo”, terminó entregándole un reconocimiento oficial al director de la CIA.

El encuentro fue descrito como la visita más relevante de un alto funcionario de Washington a Venezuela en años recientes, y se dio en pleno remezón político tras la salida de Nicolás Maduro del poder a comienzos de este mes, un cambio que todavía mantiene al país en vilo y al mundo mirando con lupa cada movimiento dentro del Palacio.

Según una fuente estadounidense citada por medios internacionales, la conversación tocó temas delicados y estratégicos: cooperación en inteligencia, estabilidad económica y seguridad regional. Washington, además, habría puesto sobre la mesa una exigencia frontal: que Venezuela deje de ser vista como un territorio permisivo para organizaciones criminales, especialmente redes de narcotráfico.

En esa misma línea, Ratcliffe habría sido directo al mencionar que el país no puede seguir tolerando o protegiendo estructuras como el Tren de Aragua, una organización transnacional señalada por autoridades norteamericanas como una amenaza creciente.

El operativo político detrás de esa visita es lo que tiene a medio mundo hablando: no es un “acercamiento” cualquiera, sino un contacto de alto nivel en el momento más sensible de Venezuela en años. Y la condecoración, más que un gesto protocolario, se leyó como un mensaje: Caracas está enviando señales de apertura, al menos bajo el nuevo reacomodo del poder.

Por ahora, no hay un comunicado amplio que explique el alcance real del encuentro. Pero el hecho quedó marcado: un director de la CIA en Caracas, reunido con una líder chavista… y saliendo con una condecoración encima.


¿Quieres pautar

con nosotros?