Comparendos de hasta $1,2 millones deberán pagar los propietarios de motos ruidosas en Colombia


La Ley 2450 de 2025 ya se aplica en todo Colombia y castiga a motociclistas que superen los 86 decibeles o circulen con escapes alterados. Las sanciones incluyen multas que pueden llegar al millón doscientos mil pesos, inmovilización del vehículo y fallas en la revisión técnico-mecánica.

El ruido dejó de ser una simple molestia y pasó a convertirse en una infracción costosa. Desde este año, la Ley 2450 de 2025 entró en plena aplicación en Colombia y puso en el centro del control vial a las motocicletas que circulan con escapes modificados, resonadores alterados o sistemas que elevan el sonido del motor por encima de lo permitido.

La norma fija un límite claro: 86 decibeles. Todo lo que supere ese umbral es considerado contaminación auditiva y puede ser sancionado. Para las autoridades, el objetivo no es menor:

reducir un problema que durante años ha generado quejas constantes en barrios residenciales, zonas comerciales y vías principales de las ciudades.
El foco: escapes alterados y piezas no originales

Según el Gobierno, la aplicación de la ley apunta especialmente a motocicletas que presentan modificaciones en el sistema de escape, piezas no originales o daños evidentes que incrementan el ruido. Son cambios que, aunque comunes, ahora tienen consecuencias económicas y operativas.

Las autoridades advierten que estas alteraciones no solo afectan la convivencia, sino que tienen impactos negativos en la salud de las personas, especialmente en niños, adultos mayores y quienes viven cerca de vías con alto flujo de motos.

Multas que superan el salario mínimo

La ley contempla sanciones severas. Una de las más frecuentes es la infracción C28, dirigida a conductores que utilicen resonadores, escapes modificados o dispositivos que alteren el nivel de ruido.

Esta falta puede superar los 700.000 pesos, además de generar la inmovilización del vehículo.

Pero hay una sanción aún más dura. Se trata de la infracción D17, considerada de mayor gravedad, que castiga a quienes excedan los límites de ruido establecidos o produzcan contaminación sonora excesiva. En estos casos, el comparendo puede rondar el millón doscientos mil pesos, convirtiéndose en una de las multas más altas para motociclistas en Colombia.

Inmovilización y problemas en la técnico-mecánica

El castigo no se limita al dinero. La normativa permite inmovilizar la motocicleta y reportar resultados negativos en la revisión técnico-mecánica, lo que obliga al propietario a corregir las modificaciones antes de volver a circular.

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Prácticas como perforar el silenciador, retirar piezas diseñadas para reducir el ruido o instalar escapes abiertos están expresamente prohibidas. Según las autoridades, estas modificaciones son fácilmente identificables durante los controles viales.

Menos ruido, más control

Con la Ley 2450 de 2025, el Ejecutivo busca disminuir de manera progresiva la contaminación auditiva en las ciudades y enviar un mensaje claro: el ruido excesivo ya no será tolerado como una conducta menor.

Para miles de motociclistas, la advertencia es directa. Circular con una moto ruidosa no solo genera molestias: ahora puede convertirse en una infracción costosa, con consecuencias que golpean el bolsillo y dejan el vehículo fuera de circulación.


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