A Yeni la sacaron hombres armados a la fuerza de su casa y nadie sabe dónde está: su familia está desesperada


La mujer de 27 años, fue raptada por hombres armados dentro de su vivienda en Pelaya, Cesar. Han pasado días sin una llamada, una pista o una exigencia, mientras su familia reclama acciones urgentes.

A Yeni Paola Trujillo Barbosa, de 27 años, se la llevaron hombres armados que entraron hasta su propia casa en el barrio Las Flores, en Pelaya, Cesar. Fue un rapto de segundos: la llamaron a la puerta, le dijeron que traían una encomienda y, apenas salió, la sujetaron, la empujaron y la obligaron a subir a una camioneta que partió a toda velocidad. Desde ese momento, nadie sabe dónde está.

Así fue el secuestro

El secuestro ocurrió el lunes 3 de noviembre, a las 6:30 de la tarde. Según testigos, al menos cuatro hombres participaron: dos bajaron del vehículo y otros dos se quedaron vigilando. Cuando Yeni abrió la puerta, el hombre que tocó apenas alcanzó a decir su nombre antes de abalanzarse sobre ella. Los vecinos escucharon el forcejeo, vieron cómo la subían a la fuerza y no pudieron intervenir por el arma que uno de los sujetos sostenía en la mano.

Lo que ha pasado después es igual de alarmante: no hay llamadas, no hay exigencias, no hay comunicación de ningún tipo. Los captores guardan silencio absoluto, lo que aumenta el miedo de la familia y la incertidumbre de las autoridades sobre quiénes podrían estar detrás del secuestro.

Yeni había regresado días antes de visitar a familiares en Morales, sur de Bolívar, y no reportó amenazas ni problemas recientes. Su familia insiste en que ella no tenía conflictos que pudieran explicar un ataque de esta magnitud. La falta de motivos conocidos vuelve el caso más desconcertante y genera temor entre los habitantes.

La desaparición ha sacudido a Pelaya. En redes sociales circulan fotos de Yeni y cadenas de búsqueda, mientras la comunidad exige que las autoridades den resultados y aclaren si detrás del secuestro hay presencia de grupos armados o bandas dedicadas a las desapariciones.

El impacto directo en su familia es devastador. Sus dos hijos pequeños aún preguntan por ella. Sus padres han hecho llamados públicos, suplicando que la dejen regresar con vida y que quien la tenga en su poder dé alguna señal.

Lea aquí: Juanpi agoniza en la UCI tras el choque en moto que dejó a joven de 16 años sin vida y a dos familias destrozadas

En Pelaya, la gente habla del caso con la misma frase: “A la muchacha se la llevaron de la casa y nadie sabe nada”. Ese vacío —esa falta absoluta de información— es hoy el punto más crítico.


¿Quieres pautar

con nosotros?