
Hombre se salvó de explosión en Cali por ir a tomarse un cerveza
El atentado con un camión bomba y cilindros explosivos en inmediaciones de la base aérea Marco Fidel Suárez dejó seis muertos, más de 70 heridos y cuantiosos daños materiales. El relato de un sobreviviente muestra cómo un giro del destino le salvó la vida.
El 21 de agosto, Cali revivió escenas de guerra. Un camión bomba cargado de explosivos y dos cilindros detonaron cerca de la base aérea Marco Fidel Suárez, en el barrio La Base. La onda expansiva dejó seis personas muertas, más de 70 heridas y una estela de destrucción que sacudió a la capital del Valle.
Autoridades locales confirmaron que el objetivo habría sido un ataque terrorista directo contra las instalaciones militares. Sin embargo, la magnitud del estallido arrasó con viviendas, locales comerciales y vehículos particulares de la zona.
El atentado, uno de los más graves de los últimos años en la ciudad, reabrió las heridas de la violencia urbana y encendió las alarmas de seguridad en el suroccidente del país.
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El hombre que se salvó por un impulso
En medio de los testimonios de dolor, uno de los relatos más impactantes es el de Omar Borrero, un ciudadano caleño que asegura haber sobrevivido gracias a una decisión casi trivial: salir a comprar una cerveza.
“Fueron dos bombas, la primera sonó durísima. Yo estaba en la EPS y salí a ver mi taxi. Entonces dije: voy a refrescarme con una cervecita porque está haciendo mucho calor, o si no me coge a mí también”, contó en diálogo con Blu Radio.
Mientras Borrero caminaba en busca de la bebida, la explosión sacudió la zona y alcanzó a decenas de personas que no tuvieron la misma suerte. “Eso fue lo importante”, dijo aún conmovido, consciente de que un gesto cotidiano lo alejó de la muerte.
El azar y la tragedia
El caso de Borrero resume la crudeza de la violencia: la vida y la muerte separadas por segundos y por una decisión mínima. Su testimonio se convirtió en símbolo del azar que marcó esa mañana en Cali, donde la rutina de cientos de familias quedó destrozada.
Los vecinos del barrio La Base narraron escenas de pánico: vidrios que volaron a varios metros, techos que se desplomaron y personas heridas clamando ayuda en medio del humo y los escombros.
“Yo sentí que el piso se levantó. Grité por mis hijos y no los encontraba, fue un infierno”, relató una madre que vive a pocas cuadras del lugar del atentado.
Autoridades en alerta
El Gobierno Nacional condenó el ataque y anunció medidas de refuerzo en la seguridad de Cali y otras ciudades. El ministro de Defensa aseguró que se trató de un acto terrorista planificado y dirigido contra la Fuerza Aérea.
Sin embargo, la población civil fue la que llevó la peor parte. Los seis muertos confirmados y los más de 70 heridos reflejan la vulnerabilidad de la ciudadanía en medio del conflicto que se creía lejano de los centros urbanos.
El relato de Omar Borrero contrasta con el dolor de quienes perdieron a sus seres queridos. Para muchos resulta increíble como una decisión tan sencilla como comprar una cerveza significó la diferencia entre contar su historia o engrosar la lista de víctimas mortales.
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